En horas de la mañana, tres hombres armados comenzaron a disparar y a lanzar granadas tratando de entrar en el consulado chino en Karachi, algo que no lograron, informó a Efe el portavoz policial de la urbe, Mohamed Ishfaq.

La situación provocó un enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad y los atacantes, que se prolongó durante más de media hora, hasta que los terroristas fueron abatidos.

Ishfaq señaló que los atacantes, uno de ellos con un chaleco cargado de explosivos, y dos agentes de Policía murieron en el ataque, y un guardia de seguridad resultó herido.

Seemi Jamali, portavoz del Hospital Jinnah, adonde trasladaron a los fallecidos, indicó a Efe que además de los cuerpos de dos policías, también habían recibido los cadáveres de dos civiles, un padre y su hijo que habían ido al consulado a solicitar un visado.

Poco después, el ministro de Exteriores paquistaní, Shah Mehmood Qureshi, afirmó que los atacantes querían secuestrar a personal chino.

“Había unos 21 chinos en el consulado; todos ellos han sido trasladados a un lugar seguro“, afirmó el ministro ante la Asamblea Nacional.

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El Ejército de Liberación Baluchi, que busca la independencia de la provincia suroccidental de Baluchistán, reivindicó el ataque contra el consulado.

“El objetivo del ataque es claro: no toleraremos la expansión militar china en suelo baluchi”, afirmó el grupo en un comunicado.

El primer ministro paquistaní, Imran Khan, afirmó en su cuenta de Twitter que el “fallido” ataque es una reacción a los acuerdos “sin precedentes” que logró en un reciente viaje a China.

“El ataque tenía la intención de asustar a los inversores chinos y debilitar el CPEC”, aseguró el mandatario, quien ordenó una investigación de lo sucedido.

Media hora después del ataque en Karachi, un terrorista hizo explotar las bombas que portaba en una motocicleta en un bazar, lo que provocó la muerte de 25 personas e hirió a otras 38, dijo a Efe el portavoz de la administración de la zona, Saleem Khan.

La fuente indicó que el bazar, situado en la agencia tribal de Orakzai, estaba atestado de personas cuando se produjo la explosión.