El autogol en las postrimerías del encuentro salvó el que parecía el primer empate de esta copa del mundo. A pesar de tener un primer tiempo más entretenido que su periodo complementario, el partido de Irán contra Marruecos pasará tal vez desapercibido en la historia de los mundiales.

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No obstante, en esta era mediática, de inmediatez pura, pareciera que nada pasa desapercibido, que todos los ojos son capaces de captar un gesto, un pase, un diálogo, una emoción en alta definición.

El autor de esta jugada, de esta muestra descollante de amague, o talento, es Vahid Amiri, mediocampista iraní que debutó con su selección en 2015.

Irán y Marruecos comparten el grupo B con Portugal y España.