Al ruso poco le importó que Orrego estuviera ‘al aire’ y lo abordó con mucha confianza. El hombre dio su nombre, dijo que era de Rusia y le preguntó al periodista de qué país provenía él. Orrego no tuvo inconveniente en responder y tomó la situación con mucha gracia.

Esta es la segunda vez que en los últimos tres días un ciudadano interrumpe los informes desde Moscú del periodista. El pasado jueves, una mujer le robó un beso y salió de la escena corriendo.

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Orrego sonrió mientras que el ruso bailaba detrás de él y continuó informando de manera muy profesional. “Así nos despedimos con la compañía de los rusos, gracias por acompañarlos […] Bueno, pero salimos invictos en ésta (haciendo referencia a que no lo besaron como sucedió hace días)”.

Este fue el video de la particular situación: