Parecía un partido fácil para La Roja, que apenas a los 10 minutos se puso en ventaja. Luego de un cobro de costado, Sergey Ignashevich terminó metiendo el balón en su propia portería cuando trataba de evitar que Sergio Ramos lo impactara:

El partido entró en un letargo en que el balón prácticamente no salía de la mitad del campo. Solo hasta el minuto 40, cuando Rusia se acercó al área española, Gerard Piqué cometió la imprudencia de mantener levantada su mano y estando de espaldas el balón pegó en ella.

Allí se decretó el penalti que Artem Dzyuba convirtió para enviar al anfitrión con la igualdad 1-1 al vestuario:

En la segunda parte, España mantuvo la posesión frente a un Rusia que le cerró todas las entradas. Solo a los 84 minutos, Andrés Iniesta mandó por fin un remate  peligroso que logró atajar el portero Akinfeev.

Tras la búsqueda desesperada de la anotación que nunca llegó en el tiempo reglamentario, la prórroga de 30 minutos hizo su aparición por primera vez en esta Copa Mundial. Pero más allá de un par de tiros de Rodrigo que atajó el arquero, La Roja no produjo más peligro.

De igual forma, España reclamó una pena máxima sobre Sergio Ramos que fue revisada por el VAR y denegada por el árbitro. Finalmente, el cupo a cuartos de final de definió por la vía de los cobros desde el punto penal.

El arquero Igor Akinfeev terminó convertido en la gran figura al atajarle el tercer y quinto cobro a Koke y Iago Aspas, para darle la clasificación al cuadro local y mantener la racha española de no haber podido vencer nunca al equipo anfitrión del Mundial.

Historia similar a la ocurrida en el Mundial de Corea y Japón 2002, en el que España también cayó desde los 12 pasos después de haber dominado las acciones y tras varias polémicas arbitrales.

Así formaron los equipos en el encuentro: