De las estrellas que se espera brillen en Rusia-2018, ni Messi, ni Neymar, ni Lewandowski, ni James Rodríguez, ni la dupla uruguaya Suárez-Cavani, lo hicieron en la primera jornada del torneo.

El egipcio Mohamed Salah ni siquiera pudo jugar contra Uruguay por la lesión en el hombro que sufrió en la final de la Champions, y aunque reapareció este martes y marcó un gol de penal, no evitó la derrota de su selección y se convierte así en el primer gran astro mundialista que está a punto de ver la segunda fase por televisión.

El único que ha estado hasta el momento a la altura de lo que se espera de él es Ronaldo, que contra España anotó tres goles, el último de ellos de un magnífico golpe franco directo que sirvió para arrancarle el empate a la Roja.

Goleador en cuatro Mundiales

El cinco veces ganador del Balón de Oro se convirtió así en el cuarto jugador en la historia de la Copa del Mundo que marca en cuatro citas mundialistas.

“Estoy muy feliz, es un buen récord personal, uno más en mi carrera”, afirmó Ronaldo. “Para mí, lo más importante es enfatizar lo que hizo el equipo contra uno de los favoritos para ganar este Mundial”, añadió en una de las escasas ocasiones en las que antepone el equipo a su persona.

CR7 volverá este miércoles en el imponente Estadio Luzhniki de Moscú para seguir liderando a su selección en un duelo contra Marruecos (7:00 de la mañana, hora colombiana) que de ganar Portugal le acercaría a los octavos de final.

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Es el mismo objetivo que perseguirá España en Kazán frente a una Irán (1:00 p.m. hora de Colombia) que en el primer partido derrotó a Marruecos y que sueña con dar la sorpresa en esta llave B.

Una vez que parece superado el terremoto por la destitución de Julen Lopetegui como seleccionador de la Roja dos días antes del inicio del Mundial, los jugadores españoles buscarán una actuación convincente para sumar tres puntos y, sobre todo, recuperar a David de Gea, el arquero al que parte de la prensa considera culpable del empate contra Portugal por una ‘cantada’.

Recuperar a De Gea

“Mañana David va a jugar, tiene toda mi confianza y no nos cansamos en decir que está entre los tres grandes porteros del mundo”, confirmó en la víspera el seleccionador Fernando Hierro.

Si los dos vecinos ibéricos buscarán acercarse a los octavos, Uruguay puede ya alcanzar esa instancia este miércoles, en caso de vencer a Arabia Saudita en Rostov del Don (10:00 de la mañana hora colombiana).

El objetivo de la Celeste debe ser ganar, gustar y golear frente a un rival que sufrió la mayor goleada de la primera jornada, con un 5-0 frente a la anfitriona Rusia.

El dificultoso triunfo contra Egipto, con un cabezazo del central José María Giménez en el descuento, llevaría a Óscar Tabárez a introducir cambios en el centro del campo para buscar una mayor conexión con sus delanteros Edinson Cavani y Luis Suárez, demasiado aislados en el debut contra los Faraones.

Luis Suárez centenario

Suárez, precisamente, se convertirá en ‘centenario’ con la Celeste y buscará aumentar su cuenta de goles con la selección (51), de la que es el máximo goleador de la historia.

Suárez no es el único que celebrará un hito en Rostov. El arquero Fernando Muslera jugará su partido 13 con la Celeste en Mundiales, igualando al mítico Ladislao Mazurkiewicz que ostentaba ese récord en solitario con Uruguay tras disputar los torneos de Inglaterra-1966 (4 partidos), México-1970 (6) y Alemania Federal-1974 (3).

Pero cuidado con los pronósticos en un Mundial que se está caracterizando por las sorpresas. La jornada del martes no fue una excepción, con las derrotas de Polonia y Colombia en el grupo H, el último en entrar en acción, y la eliminación del Egipto de Mohamed Salah.

Colombia pagó caro el esfuerzo de tener que jugar desde el minuto 3 en inferioridad por la expulsión de Carlos Sánchez y acabó perdiendo por 2-1 contra Japón y tendrá un primer ‘match ball’ el domingo contra una Polonia que se vio sorprendida por la velocidad y el descaro de Senegal (2-0).

Salah y los Faraones, casi eliminados

Si hay un perdedor en el duelo entre cafeteros y polacos, quedará eliminado, una situación en la que está prácticamente Egipto, que tras perder 3-1 contra Rusia casi seguro se despedirá del Mundial, salvo milagro, el 25 de junio en un partido intrascendente contra Arabia Saudita.

La anfitriona, en cambio, tiene prácticamente el billete a octavos en el bolsillo que certificará este miércoles si Uruguay empata o gana a Arabia Saudita.

Pero a ‘rey muerto, rey puesto’.

La salida de Salah por la puerta de atrás coincide con el nacimiento, quizá, de una nueva estrella, el ruso Denis Cheryshev. El jugador del Villarreal, formado en la cantera del Real Madrid, anotó contra los Faraones su tercer tanto en el torneo y empata en la tabla de máximos goleadores con Cristiano Ronaldo.