En entrevista con El Espectador, el alto funcionario relató que le pareció un acto “de quinta” y que, sin saber que el implicado era trabajador de la aerolínea, sintió “dolor de sociedad” al ver que mientras compatriotas enseñan groserías a los japonesas y entran bebidas alcohólicas a escondidas, los nipones recogían la basura del estadio.

Grajales comentó cómo se enteró de que el hombre señalado en esos videos era funcionario de Avianca: “Mi esposa me envió un WhatsApp y me dijo: mira este tweet, míralo urgente. Lo miré, pedí información a mi gente que maneja el negocio en particular, y efectivamente corroboraron que era la persona que estaba involucrada en el video. Inmediatamente me comuniqué con el director de él que es nuestro negocio de carga y que también está en Rusia, y le reenvié todo lo que me habían enviado”.

Cabe recordar que, Luis Felipe Gómez, el sujeto despedido por el video, le dijo a La W en días pasados que él no había sido el que ingresó el licor a escondidas y que solo aceptó un trago que le ofrecieron.

“No quiero afectar a nadie. Yo estaba tomándome unas cervezas que venden al interior (del estadio) con mi esposa, con tiquetes comprados hace meses y lo único que hago es saludo a unos amigos que los veo, me invitan a subir, saludo, voy donde ellos. Inmediatamente, veo que me están ofreciendo de tomar. Y quedó el video grabado, desafortunado, etc”, estimó Gómez en aquella entrevista.

El ejecutivo de Avianca, por su parte, señaló que dialogó con el jefe de la persona comprometida y que este le dijo que merecía “un llamado de atención”, a lo que él respondió: “Esto no es un llamado de atención, cero tolerancia, yo no permito que se juegue con la dignidad de un país y mucho menos por un empleado nuestro, no por la imagen de la empresa, está vistiendo la camiseta de Colombia. Me volví muy sentimental con el tema entonces le dije: si no lo sacas tú, lo saco yo”.

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El ejecutivo agregó que hubo “dos elementos adicionales” lo que lo llevaron a tomar esta decisión más allá de ser representante de la imagen de la empresa: ingresar licor de contrabando siendo funcionario en área de carga, violando los principios de la compañía, y por faltar a la ética de la sociedad.

“Esas son las reglas de juego, él no pude decir que no las conocía, lo que él hizo fue burlar las normas entrando de forma ilícita el licor al estadio, lo cual para un funcionario que, representa el nombre de Avianca, que es bandera ante el mundo, que viste la camiseta de Colombia y representa al país, debe ser inadmisible y debe velar porque el contrabando no se tolere”, dijo al periódico mencionado.

Por último, concluyó que en Avianca se envió una circular a todos los empleados para que se tome conciencia de que son “la imagen de Colombia ante el mundo” y que con esta acción quieren dejar un mensaje a la sociedad de que la compañía no halaga la cultura de ser ‘el más vivo’.