Hace cuatro años, para la Copa del Mundo de Brasil 2014, los canales de televisión abierta, como Caracol y RCN, eran los que adquirían los derechos de transmisión, y vendían algunos partidos en exclusiva a DirecTV.

Ahora, con motivo de Rusia 2018, DirecTV compró el 100 % de los derechos y tomó la decisión de vender los derechos de la mitad de partidos; lo que quiere decir que no es que los canales nacionales no hayan querido transmitir todos los encuentros, sino que no pudieron.

Caracol y RCN pagaron el doble de lo pagado para Brasil 2014 y por menos partidos. Además del incremento en la venta de estos derechos, la negociación tuvo que centrarse también en cómo balancear esos 32 partidos en las diferentes fases del mundial (grupos, octavos, cuartos, y posteriores).

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¿Cuál fue el criterio de selección para que los canales trasmitiesen estos partidos? ¿Los escogieron los canales de televisión abierta o fueron impuestos por el dueño de la totalidad de los derechos? Pulzo contactó a la vocería de DirecTV pero hasta el momento no hay una respuesta oficial ante esta inquietud, puesto que, por ejemplo, probablemente mucha gente en Colombia preferirá ver el debut de Messi ante Islandia en Rusia 2018 en lugar del de Paolo Guerrero ante Dinamarca.

Desde luego que no se trata de una maniobra ilegal, pero está claro que la competencia entre estos poderes privó a la gran audiencia de disfrutar el Mundial por completo. Y eso que el servicio de DirecTV cuenta con suficientes elementos diferenciadores, como la señal 4K, los ángulos exclusivos, los análisis, los contenidos en múltiples plataformas, los idiomas, la ausencia de comerciales, y más.