Según el órgano rector del fútbol mundial, ciertos hinchas argentinos resultaron culpables de desatar peleas, lanzar objetos contundentes, insultos y cantos homófobos.

Argentina también fue sancionada por la ausencia de un jugador en la entrevista ‘exprés’ pactada al término del partido.

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Imágenes filmadas con teléfonos móviles habían mostrado cómo hinchas argentinos golpeaban a aficionados croatas, ya en el suelo, dándoles patadas y puñetazos, en los corredores internos del estadio de Nizhni Nóvgorod, donde Croacia goleó al equipo de Leo Messi.