Casi todos los medio nipones coincidieron en sus portadas a la hora de calificar de “sorpresa” el éxito del equipo asiático, que puso contra las cuerdas a Colombia.

El gobierno de ese país también quiso compartir su entusiasmo ante lo que considera “una victoria histórica”, como definía este miércoles su portavoz, Yoshihide Suga, el brillante comienzo del equipo nacional.

Japón nunca ha ganado a un país sudamericano en el Mundial. Ha sido una victoria histórica. Se vio que el equipo estaba unido entre los veteranos y jóvenes. Ha sido una forma de jugar muy japonesa donde se mostró la potencia del equipo”, apuntó el portavoz del gobierno.

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La primera victoria de la selección nipona sobre Colombia en la Copa del Mundo se vivió como un acontecimiento que llegó superar el 50 % de la audiencia de televisión, lo que podría equivaler a más de 20 millones de espectadores.

Las celebraciones se repartieron por las principales ciudades del país, incluida la capital japonesa, donde miles de hinchas festejaron con un fervor enloquecido, especialmente en el famoso paso de cebra de Shibuya, que se llenó hasta las banderas después del partido.

El entrenador de Japón, Akira Nishino, se mostró, sin embargo, cauto y declaró tras el partido que “solo es una victoria, tres puntos. Si realmente hubiésemos ganado la Copa del Mundo, hubiéramos tenido un desfile en la calle principal de Saransk”.

Los dos goles históricos de Japón son los mismos que marcó el equipo durante todo el Mundial de 2014 en Brasil.

Ni la reputación que precedía a Colombia ni el cambio de entrenador de Japón a dos meses del Mundial, evitaron la inesperada victoria.

Nishino ya consiguió llevar al equipo asiático a una victoria parecida cuando fue entrenador nacional durante los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, momento en el que Japón ganó a Brasil 1-0.

Japón se enfrentará a Senegal el próximo domingo en Ekaterimburgo, mientras que Colombia se enfrentará a Polonia en Kazán el mismo día.