La República Islámica es el único país que impide a sus hinchas disfrutar de la Copa del Mundo en espacios abiertos y públicos, porque las autoridades siguen oponiéndose a la idea que hombres y mujeres vean juntos un partido.

En los días pasados, la gente había tomado con cierta alegría el anuncio de las autoridades sobre la posibilidad de que familias enteras puedan ver el partido en el estadio de Teherán.

Pero Khabar Varzeshi, sitio de informaciones deportivas, aseguró que esa idea había sido descartada a último momento, sin dar motivos del cambio de planes.

El artículo continúa abajo

La prensa local confirmó que había recibido un comunicado del ministerio de Deportes en el que se indicaba que las previsiones de colocar pantallas gigantes en espacios públicos como estadios y parques fue cancelada, sin dejar en claro si los cafés y bares tienen permitido exhibir los encuentros de Rusia 2018.

Irán debuta este viernes contra Marruecos, en duelo del Grupo B, que completan los favoritos España y Portugal.