El cuadro galo, favorito al título en Rusia 2018, arrancó el Mundial con toda la intención de irse arriba temprano en el marcador, pero solo pudo abrir la cuenta hasta el segundo tiempo gracias a la primera intervención del videoarbitraje en la Copa.

Sucedió tras una falta que derribó al delantero Antoine Griezmann dentro del área; el juez, advertido por sus asistentes del VAR, revisó la jugada en el monitor y sancionó la pena máxima. Hecho sin precedentes en la historia de la Copa del Mundo.

Pasados apenas 4 minutos, Samuel Umtiti cometió una ingenua mano dentro del área que derivó en penal a favor de los australianos. Mile Jedinak aprovechó la oportunidad para poner el 1-1 parcial.

Ya en la recta final del partido, una ‘vaselina’ de Paul Pogba terminó pegando en el travesaño y luego entrando a la portería. Esto fue ratificado por la tecnología de la línea de gol, gracias a la vibración del reloj que tiene el árbitro.

Triunfo sufrido, pero a la vez histórico para los franceses, no por su rival sino por la manera en que se dio.

Así formaron los equipos: