El medio da cuenta de que el buen arranque del equipo ruso en su mundial, donde obtuvieron el paso a octavos de final tras ganar dos partidos de forma consecutiva, hizo cuestionar la legitimidad de sus triunfos por los pasados escándalos de dopaje en el país.

Al mismo tiempo, Daily Mail critica a la Fifa por no haber juzgado hasta ahora el primer caso, al asegurar que no habido pruebas suficientes para hacerlo.

Para el medio, “existe una fuerte evidencia de que los futbolistas de élite rusos fueron beneficiarios de dopaje y encubrimientos generalizados patrocinados por el Estado, y fueron parte del escándalo que avergonzó a Rusia y que los expulsó de los Juegos Olímpicos”.

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Sobre la mesa ponen el caso de Ruslan Kambolov, jugador del equipo Rubin Kazán que dio positivo por el esteroide dexametasona en mayo de 2015, y que estuvo hasta el mes pasado en el equipo que disputaría la Copa del Mundo con la selección de su país, hasta que fue desafectado de la nómina por una supuesta lesión.

Dice el medio que el caso del defensor fue encubierto para ser ‘desaparecido’ por orden del Ministerio de Deportes de Rusia, que por intermedio de ‘fuerzas de inteligencia’ habría cambiado las muestras de orina contaminadas de Kambolov por las de otro deportista de una disciplina diferente, posiblemente de un atleta de pentatlón.

“La Fifa no sabía acerca de ese caso o de otra docena cuando sucedieron porque Rusia los encubrió”, aclara el Daily Mail; sin embargo, protesta que el ente rector lleve 18 meses sentada desde que la Agencia Mundial Antidopaje reunió las pruebas.