Kolinda Grabar-Kitarovic, presidenta de Croacia asistió a la final de la Copa del Mundo junto a otros gobernantes, entre ellos Emmanuel Macron, presidente de Francia; Vladimir Putin, mandamás de Rusia; y el suizo Gianni Infantino, máximo directivo de la Fifa.

Al término del encuentro todos bajaron al campo de juego para felicitar a los futbolistas, entregar las medallas y el trofeo. No obstante, en ese instante un fuerte aguacero empezó caer y la organización del certamen corrió a cubrir con sombrillas a todos los dirigentes, menos a la presidenta croata.

El primer paraguas fue para Putin, el segundo para Infantino y el tercero para Macron.

Pero este hecho pareció no importarle a Kolinda Grabar-Kitarovic, pues no paró de repartir abrazos y besos a los integrantes de los 2 equipos; además estuvo todo el tiempo con la camiseta del equipo de su país, rompiendo el protocolo de etiqueta cumplido por los demás mandatarios.

Vladimir Putin, Emmanuel Macron y Kolinda Grabar-Kitarovic
Vladimir Putin, Emmanuel Macron y Kolinda Grabar-Kitarovic / Getty
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