“Ellos hablaron demasiado antes del partido y hoy se han ido a casa”, expresó con enfado Neymar tras el destacado partido que redondeó en Samara con un gol y una asistencia para garantizar la clasificación de Brasil a los cuartos de final del Mundial de Rusia a expensas de México.

El jugador, que igualó a Philippe Coutinho con dos goles en la cima de los anotadores de Brasil en el Mundial, respondió así a las declaraciones que la víspera del encuentro ofreció Andrés Guardado.

El jugador el Real Betis dijo que Neymar gusta de “exagerar las faltas” para impresionar al árbitro, y de “tirarse muchísimo” al piso.

Tras el pitido final el brasileño aprovechó el resultado y su destacado rol en el encuentro para criticar el exceso de faltas sufridas y, en concreto, el pisotón que recibió de Miguel Layún cuando estaba en el suelo, afuera de la cancha, en el segundo tiempo.

El artículo continúa abajo

“Es complicado, no es una cosa que me corresponde. Solo sufro el dolor. Recibí una pisada desleal, porque fue fuera de una jugada, afuera de la cancha. Y eso no puede ser así”, se quejó el jugador de 26 años, quien hoy se manifestó por primera vez desde que llegó con su selección a territorio ruso.

Posteriormente, en rueda de prensa, el jugador no quiso entrar en polémicas y el seleccionador, Tite, le impidió responder a las críticas vertidas contra él por su homólogo de México, Juan Carlos Osorio, que le acusó de haber interrumpido demasiado el juego.

“No presto atención a estas críticas, no sigo los medios de comunicación porque puede influir en los jugadores. Hay demasiada gente hablando, hay quien se altera y quiere aparecer, yo estoy para jugar al fútbol, ayudar a mis compañeros a ganar”, indicó.