El partido ante Japón quedó marcado por la expulsión de Carlos Sánchez a los tres minutos de juego por una mano dentro del área. “Un partido se prepara para jugar 11 contra 11 y perder a los tres minutos un jugador tan importante no es sencillo”, añadió el entrenador argentino.

“Tuvimos un primer tiempo en el que sobrevivimos, consiguiendo un empate con un jugador menos, pero Japón en el segundo tiempo se acomodó a la situación y pudo sacar ventaja jugando mejor y logrando las oportunidades para llegar al triunfo”, analizó.

Pékerman destacó la capacidad de su equipo “para sobreponerse a un jugador menos y a un gol en contra a los cinco minutos” con el empate de Juan Quintero poco antes del descanso.

Con la expulsión de Sánchez, Quintero retrasó su posición para ayudar a Jefferson Lerma en el mediocentro, hasta que a la media hora entró Wilmar Barrios por Juan Cuadrado.

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En esos momentos, pese a jugar con 10, “teníamos poder de ataque, pero estábamos con un jugador menos en la zona defensiva central, donde Japón juega bien con Shibasaki y Kadawa”.

Con la entrada de Barrios “se ordenó más el equipo y tuvimos más poder ofensivo, logrando el empate en los mejores minutos de Colombia“, explicó Pékerman.

Sin embargo, el DT admitió que el esfuerzo físico pesó en la segunda parte “donde nos costó mucho recuperar el balón”.