En una carta dirigida a la Fifa, el australiano Mile Jedinak, el danés Simon Kjaer y el francés Hugo Lloris solicitaron que a su homólogo de Perú se le suspenda provisionalmente la inhabilitación por dopaje que le deja sin disputar la Copa del Mundo.

La misiva fue remitida un día antes de que Guerrero se reúna en Suiza con el presidente del ente rector, Gianni Infantino, para tratar la posibilidad de obtener un eventual e inédito permiso extraordinario para acompañar a su selección, que vuelve a un Mundial después de 36 años.

En el encuentro estará acompañado por el presidente de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), Edwin Oviedo.

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El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) inhabilitó a Guerrero por 14 meses en un fallo emitido el 3 de mayo, tras el positivo por dopaje que dio el futbolista después de un partido de clasificación para el Mundial jugado 5 de octubre de 2017 contra Argentina.

El delantero, cuyo contrato con el Flamengo brasileño fue suspendido a raíz de esta situación, ya cumplió seis meses de sanción impuestos inicialmente por la Fifa.

Sus argumentos para postergar el cumplimiento del resto del castigo una vez que termine el Mundial es que su dopaje fue accidental e involuntario, al supuestamente haber ingerido un té con restos de mate de coca, sustancia que no le mejoraba el rendimiento ni le otorgaba ninguna ventaja adicional en el juego.

En Perú, el país sigue en vilo los intentos de su capitán y máximo goleador histórico por jugar la Copa del Mundo, al punto de que una manifestación celebrada este domingo reunió a miles de personas en el Estadio Nacional de Lima.

La selección peruana debutará en el Mundial contra Dinamarca el 16 de junio en Saransk, se medirá a Francia el día 21 en Ekaterimburgo, y cerrará la fase inicial en el Grupo C contra Australia el día 26 en Sochi.