No obstante, 4 años antes, en la Copa del Mundo de Brasil, Igor Akinfeev cometió un grave error en el juego contra Corea del Sur, durante la fase de grupos, en el que el balón se le escapó de las manos de manera insólita.

El partido terminó empatado 1-1 y durante los otros juegos, contra Bélgica y Argelia, Rusia perdió y empató, respectivamente y no se pudo clasificar a octavos de final.

Pero la vida da revanchas y este año le llegó a Akinfeev.

Rusia disputaba su paso a cuartos frente a una de las selecciones favoritas al título. Sin embargo, lograron mantener un empate (1-1) y obligaron la definición del partido desde los cobros del punto penal.

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Ahí aparecieron las manos (y los pies) salvadoras del guardameta ruso, que tras un cobro al medio y sin potencia de Koke, le dio la ventaja a los anfitriones.

De igual manera, en el penal decisivo que fue ejecutado por Aspas, Akinfeev se lanzó pero con su pie logró despejar el balón, que tenía dirección a la red.

Rusia logró su pase a los cuartos de final y esperan por rival que saldrá del vencedor entre el juego de Croacia y Dinamarca.