Horas antes del esperado duelo, Ibrahimovic, que renunció a la selección sueca después de la Eurocopa de 2016, le escribió a su amigo a través de su cuenta de Instagram:

“David, si Inglaterra gana, te invito a una cena en el lugar del mundo que tú quieras, pero si Suecia gana, me compras lo que yo quiera de Ikea, ¿está bien?”.

Ikea es una famosa tienda sueca de muebles que tiene sucursales en varios países del mundo.

Por la misma vía, David Beckham, una de las grandes figuras que ha tenido la selección inglesa en su historia, contestó:

“Zlatan, sin Suecia gana, yo personalmente te llevaré a Ikea y te compraré todo lo que necesites para tu nueva mansión en Los Ángeles, pero cuando Inglaterra gane, quiero que vengas a ver un partido de la selección en [el estadio de] Wembley usando una camiseta de Inglaterra y disfrutando ‘fish and chips’ (pescado y papas, comida típica británica) en el entretiempo”.

La cuenta de Twitter de Los Ángeles Galaxy, equipo para el que también jugó Beckham hace algunos años, recogió los comentarios de los dos futbolistas y aseguró, con tono jocoso, que los términos del trato estaban listos:

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Inglaterra derrotó a Suecia por 2-0 sin muchos contratiempos en un partido jugado en Samara. La victoria les dio a los británicos la posibilidad de disputar las semifinales, instancia a la que no accedían desde el mundial de Italia, en 1990. Allí se encontrarán con el ganador del partido entre Rusia y Croacia.