El director ejecutivo de la FARE (Football Against Racism in Europe), entidad encargada por la Fifapara monitorizar la discriminación y el racismo en el fútbol, Piara Powar señaló:

“Hasta el momento, hemos registrado 30 casos de sexismo, la mayoría a mujeres rusas que fueron abordadas por parte de aficionados de otros países, y hubo otros 15 casos de acoso a periodistas. Este número puede ser diez veces mayor, pero muchos no son registrados”.

Powar agregó que la FIFA ha estado trabajando con la policía rusa y los organizadores locales para identificar a los fanáticos que han agredido a estas mujeres, y que a algunos se les retiró el FAN ID, la identificación que necesitan los aficionados y que funciona en realidad como un visado, lo que supone, en la práctica, su expulsión del país.

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“Estos casos se registraron fuera de los estadios y sabemos de ellos por los medios o la redes sociales, que nos permiten monitorizar de una mejor forma”, agregó Federico Addiechi, presidente de la Comisión para la Diversidad y Antidiscriminación de la FIFA.

Addiechi considera que, en Rusia, “no se ha dado una situación diferente” a la que se dio durante el Mundial de Brasil, hace cuatro años.

Precisamente en Brasil, las periodistas se unieron en una campaña para pedir respeto como mujeres y hacia su trabajo en la Copa Mundo.

El máximo ente del fútbol Mundial además informó que debió pedirle a los canales de transmisión oficial de los partidos que no enfocaran a mujeres en las tribunas como respuesta a una polémica galería publicada por Getty Images sobre estas aficionadas.

Los expertos en la lucha contra la discriminación manifestaron, con cierta sorpresa, que ha habido más problemas de sexismo que de racismo durante el Mundial.

Powar dijo que el público internacional es “muy diferente a los hinchas que acuden a los partidos de fútbol en el nivel nacional”, y señaló:

“Si usted está en un torneo con prejuicios y no le gusta a gente de una nacionalidad distinta, generalmente se encuentra en el lugar equivocado”.

En la antesala del Mundial, FARE había advertido sobre posibles casos de racismo, dado que grupos de hinchas europeos históricamente han participado en manifestaciones y actos de intolerancia.

La Fifa ya ha impuesto sanciones en esta Copa Mundo a varias de federaciones como las de México, Serbia Rusia y Polonia por expresiones consideradas homofóbicas, racistas, nacionalistas y ofensivas en los estadios.