Considerado un maestro del cine mundial, ganó nueve premios Óscar, entre ellos los de película y director, en 1987 por el ‘El último emperador’, la biografía del último emperador chino. La producción también obtuvo cuatro Globos de Oro.

En 1972 se dio a conocer en todo el mundo con ‘El último tango en París’, una película erótica con Marlon Brando y Maria Schneider que provocó un escándalo y censura por algunas escenas calificadas entonces de escabrosas y con la que logró dos candidaturas al Óscar, Mejor Director y Mejor Actor.

En 2007 Schneider, fallecida en 2011, confesó que durante el rodaje de la escena de esa película en la que el personaje de Brando la viola con la ayuda de un poco de mantequilla se sintió humillada y “un poco violada”.

Bertolucci aseguró en 2016 que la actriz conocía con antelación la escena aunque se le ocultó la utilización de la mantequilla.

En los últimos años, Bertolucci iba en silla de ruedas y en 2011 ganó una Palma de Oro honorífica en el festival de Cannes por el conjunto de su carrera.

Con ese filme se situó en la primera plana del cine internacional y su éxito no hizo más que aumentar, gracias a otro de sus referentes: “Novecento” (1974-1976), dividida en dos actos y que, con un aura de realismo grotesco y lirismo, retrata la vida campesina de la Italia de la Gran Guerra y del fascismo.

El artículo continúa abajo

Nacido en Parma, en el noreste de Italia, en 1941, Bertolucci hizo otras películas de alto contenido político, como ‘El conformista’, sobre la izquierda en tiempos del fascismo italiano.

En los 90 destacó también “Io ballo da sola” (1996), su visión de la educación sentimental y sexuales de una adolescente de vacaciones en la Toscana, con la que volvió a tropezar con la censura.

Ya en este milenio Bertolucci dirigió “The dreamers” (2003), la historia de tres jóvenes franceses durante el parisino mayo del 68.

En 2008 presentó en el Festival portugués de Estoril el “Bertolucci Secondo il Cinema”, un documental sobre la realización de su aplaudido filme “Novecento”.

En 2012 estrenó su última película, “Io e te”, en la que abordó de nuevo una de sus obsesiones: el comportamiento de los jóvenes, con sus miedos y arrebatos. Ese mismo año recibió el galardón a toda una carrera de los Premios de Cine Europeo.

Desde hace años vivía postrado en una silla de ruedas como consecuencia de los problemas de salud que arrastraba.