El sitio es la pared lateral de un prostíbulo en el sur de la capital colombiana, y fue seleccionado por algunos voluntarios que apoyan al congresista. Sin embargo, puede restarle más que darle electores, asegura Noticias Uno.

En el día, el lugar luce como un edificio normal en una vía principal de Bogotá, que incluso queda frente a una estación de Transmilenio, pero en la noche la iluminación de la fachada y las personas que lo visitan evidencian que no es un lugar recomendable para hacer política.

El noticiero, incluso, le recomienda que ordene retirarla y busque otro lugar. Cabe recordar que según las disposiciones legales, los candidatos ya no pueden hacer concentraciones públicas para promocionar su campaña, pero el resto de la semana sí pueden participar en actos privados.