The Economist comienza por afirmar que Duque y Petro no son los mejores y que cualquiera de los dos candidatos es una mala elección.

“Los colombianos están en lo correcto al preguntarse si el señor Uribe va a tener demasiada influencia en la presidencia de Duque”, afirma ese medio y recuerda que el Centro Democrático ha tenido la misma oposición a los acuerdos de paz que el expresidente Álvaro Uribe.

En cuanto a Petro, la revista afirma que sería incluso peor presidente.

“Sus planes incluyen la idea autodestructiva de sacar a Colombia fuera del negocio del petróleo, su principal fuente de exportaciones”, asegura, y le recuerda a sus lectores que la administración de Gustavo Petro en Bogotá se caracterizó por sus enfrentamientos con el Concejo y contratistas que llevaron, entre otras cosas, a la crisis de basuras en la ciudad. (Vea también: ¿Cuál es el candidato más falso?)

“Sus oponentes lo comparan con Hugo Chávez, quien lanzó a su vecino país Venezuela hacia el desastre económico y político. Eso es una exageración, pero ni el temperamento de Petro ni sus ideas lo hacen apto para la Presidencia”, agrega The Economist.

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La revista enfatiza además que el hambre de cambio de los colombianos es comprensible por la desigualdad en los ingresos que, aunque ha disminuido, sigue siendo la segunda más alta de América Latina. También señala que la educación y el cuidado de la salud no son tan buenos y la corrupción es cada vez mayor.

“La gente está enojada porque el acuerdo de paz no ha puesto fin a la violencia en el campo y permite que los líderes de las Farc que han cometido crímenes se sienten en el Congreso”, agrega la publicación.

En contraste con lo que dice sobre Duque y Petro, The Economist afirma que los otros candidatos tienen mejores respuestas para buena parte de las quejas de los dos mencionados. Sobre Humberto de la Calle dice que es un digno aspirante.

Pero va más allá y dice que el voto de The Economist es para el candidato Sergio Fajardo porque ha puesto la política y educación limpias en el centro de su campaña y tiene más posibilidades, entre otras cosas, porque ha demostrado, a diferencia de Petro, que puede dirigir un gobierno con éxito.

Además, dice que Fajardo, contrario a Duque, buscaría una mejora para el acuerdo de paz y no destruirlo.