En un comunicado reproducido por medios como El Espectador, el Centro Democrático dijo no tener “ningún tipo de relación contractual, publicitaria y/o de otra naturaleza” con esa empresa, llamada Emotions Media Group, o “sus filiales o subordinadas”.

El cofundador de Emotions Media Group que apareció con Iván Duque en la tarima el día de la celebración de la victoria es Julio Mario Camacho, quien en su propia página web es descrito como “Emprendedor serial, fundador de varias empresas digitales, con estudios de Matemáticas Puras e Ingeniería Industrial de la Universidad de los Andes. Experto en marketing digital de desempeño; catedrático universitario y conferencista internacional en temas de mercadeo digital y emprendimiento”.

En la misma página dice: “Experiencia en la industria digital […] Emotions Media Group – Grupo de medios digitales de mayor crecimiento en Colombia. Co-fundador”.

Es claro que, por estrategia política y motivos de seguridad, cualquiera no tenía acceso a esa tarima. De hecho, no apareció ni el expresidente Uribe, ni ninguno de los políticos que adhirieron a la campaña, como el expresidente César Gaviria, Viviane Morales, Alejandro Ordóñez. Solo estaba su círculo más cercano.

El nombre de Emotions Media Group salió a flote cuando el desarrollador de software y usuario intensivo de redes sociales Emanuel Ariza (@DivisionDeAriza en Twitter) denunció en redes sociales que “una red de portales especializados en motos, mascotas, maternidad y deportes ha estado publicando piezas de la campaña de Iván Duque e información engañosa para hacerlas pasar por noticias en redes sociales”, según reseñó el portal Pacifista.co.

El artículo continúa abajo

En uno de los casos más protuberantes, la páginademascotas.com ofreció una fábula sobre la reacción de una persona frente al hecho de que una mosca cayera en su café. Más allá de lo que pudiera esperarse del tema planteado, el escrito contenía un mensaje contra los columnistas de El Espectador Ramiro Bejarano y de Semana Daniel Coronell, el exfiscal Eduardo Montealegre, la unidad investigativa de El Tiempo, y varios críticos del expresidente Álvaro Uribe.

Técnicamente, los contenidos denunciados por Emanuel Ariza y los medios que hicieron seguimiento del caso no eran noticias falsas, sino un intento de hacer marketing de contenidos para la campaña de Iván Duque. El marketing de contenidos es legítimo, y consiste en generar artículos, videos y otros formatos que apoyen los objetivos de una empresa –o un candidato–, pero aportando información veraz y de calidad a las audiencias.

Así que el escándalo fueron las malas prácticas en su ejecución: titulares engañosos en cada uno de los sitios temáticos que llevaban a las propuestas o la imagen del cliente/candidato, compra de ‘followers’ en las cuentas de redes sociales y campaña negra contra críticos o rivales de Duque o el Centro Democrático, como ocurrió en la referida nota de la mosca en el café.

En su momento, quien dio la cara para responder a las acusaciones fue Camilo Sastoque, el representante legal de la empresa, quien le dijo a Pacifista.co que “por principio, somos una empresa neutral en asuntos políticos. No solamente la empresa, Camilo Sastoque jamás ha participado en una actividad política ni votado por ningún candidato”.

Voceros de a campaña aseguraron que Camacho no había trabajado con esta, y estaban tratando de establecer quién lo invitó.

Camacho trabajó en Pulzo entre el 15 de abril de 2015 y el 31 de enero de 2016; Sastoque, entre el primero de septiembre de 2015 y 31 de enero de 2016. En la actualidad no tienen ninguna vinculación con Pulzo.