Esto se concluye de un análisis hecho por el portal Colombiacheck, una plataforma digital abierta y colaborativa basada en la técnica de comprobación de hechos y datos; se trata de un proyecto periodístico, independiente de las tensiones comerciales y políticas inherentes a la empresa privada.

La promesa de Petro es que, de llegar a la Presidencia, va a hacer el metro subterráneo en Bogotá. Sin importar que esté aprobada la versión elevada. Esto, simplemente, no lo puede hacer.

“Inmediatamente el 7 de agosto me posesione, iniciamos la licitación de la construcción del metro subterráneo de Bogotá”, dijo el candidato de la Colombia Humana en el debate realizado por Canal Capital seta semana. Dicha afirmación generó polémica porque todos los demás candidatos a la Presidencia dijeron que iban a respaldar el metro elevado de Peñalosa. (Vea también: Las 3 preguntas de las que se salvó Sergio Fajardo por no ir al debate de Canal Capital)

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El argumento de Petro se basa en que el metro elevado está ad portas de su construcción sin contar con los estudios completos; mientras que los hechos por su administración, el subterráneo, ya tenía lista la fase III y solo faltaba abrir la licitación.

Con base en esto, Colombiacheck pudo confirmar que sí se hicieron estudios para el metro subterráneo, la fase III tomó 18 meses en su diseño y contempla un túnel de 25 kilómetros. Sin embargo, no es del todo cierto que Gustavo Petro, de llegar a la Presidencia, pueda echar para atrás un proyecto de tal importancia para la capital e imponer su modelo.

“En primer lugar porque el Artículo 1 de la Constitución de 1991 sostiene que ‘Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales’”, cita ese portal.

Además, explica que quien tiene la competencia para decidir qué obras de infraestructura contratar es el mandatario de cada municipio o ciudad del país. Y en el caso específico de Bogotá, el decreto 1421 de 1993 determina que el gobierno y la administración del Distrito Capital están a cargo, entre otros, del Alcalde Mayor.

“Entonces, el Presidente de la República no puede tomar decisiones sin el aval de las autoridades territoriales. En otras palabras, Petro no puede contratar sin Enrique Peñalosa y la posibilidad de ‘convencerlo’, como afirmó en el debate, es muy poco probable”, agrega Colombiacheck.

Pese a esto, el candidato de izquierda insiste en que si la Nación financia el 70% la obra, él en una eventual Presidencia, puede, simplemente, redirigir los recursos hacia lo que es más pertinente para Bogotá.

Para Francisco Suárez, socio de la firma Infraestructura Legal, esto es parcialmente cierto, pues “si la Nación decidiera retirar sus compromisos, es posible que Peñalosa no pueda contratar el metro. Pero eso significaría 5 años más sin metro para Bogotá”. Es decir, que Peñalosa tampoco puede hacer el metro sin Petro de presidente, explica ese mismo portal.

Finalmente, Luis Guillermo Plata, director de ProBogotá, dice que hacer un nuevo proceso para construir el metro subterráneo podría retrasar nuevamente el inicio de la obra. Y también es pesimista del tiempo de construcción.