Lo que sucedió fue una paliza de la derecha a la izquierda: dos horas después de cerrada la jornada electoral la consulta de la derecha tenía más del 80 % de las mesas informadas y tenía más de dos millones de votos de diferencia que la otra. Si se tiene en cuenta que la consulta ganada por Iván Duque llegó a los 6 millones y la obtenida por la izquierda superó los 3,4 millones, el principal interés de Petro con esta consulta resultó siendo una pesadilla.

Ahora bien, en términos prácticos Petro esperaba alcanzar los dos millones de votos, objetivo que sí logró y efectivamente ganó el pulso desigual con Carlos Caicedo con más del 80 % de los votos. Cabe anotar que Caicedo no será fórmula vicepresidencial del candidato Petro. De hecho, publicó en Twitter un video despreciando la conducta de Petro en la consulta naranja:

¿Serán estos más de tres millones de votos, logrados por la consulta de la izquierda, el techo electoral de Gustavo Petro de cara a la primera vuelta en las presidenciales? ¿Habrá coalición con el candidato del liberalismo y el de Coalición Colombia? El éxito logrado por Iván Duque en esta jornada electoral obliga a mirar esos escenarios, puesto que el candidato uribista logró, solo, más votos que el total de la consulta de la izquierda y, si se mira en retrospectiva, obtuvo más votos que Óscar Iván Zuluaga en la primera vuelta presidencial en 2014 (3’759.862 votos) y más que los conseguidos en esta misma instancia por Juan Manuel Santos (3’300.483 votos).

Sumando entonces la totalidad de votos cosechados por la derecha en esta jornada electoral, es de suponer que Iván Duque, ya con Marta Lucía Ramírez como fórmula vicepresidencial, estará en la segunda vuelta presidencial.

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El triunfo de Duque en Antioquia fue casi grosero (superó los 600 mil mientras que Petro superó por poco los 100 mil); y el líder de Colombia Humana ganó en Bogotá por escaso margen, pero su escrutinio en la capital no llegó a superar los 721.157 votos que logró cuando llegó a la alcaldía de Bogotá, y mucho menos los 903.000 de Enrique Peñalosa en las elecciones de 2015.Lo anterior refleja también que, si bien Duque no ha tenido experiencia en este tipo de contiendas electorales, el impulso del expresidente y senador Álvaro Uribe sigue siendo una fábrica de votos.

Por último, el Centro Democrático seguirá teniendo una alta participación en el Senado –tal vez la más alta-, en cambio La Lista de la Decencia, que apoya a Petro, tendrá al menos tres curules.