Si bien Gustavo Petro obtuvo más de 8 millones de votos, consideró en W Radio que esa votación “es un éxito que no se puede degustar. Es un sentimiento extraño que creo que tienen también muchísimos de los 8 millones de electores. Es un éxito que no es. Algo extraño. Es una sensación que no puedo describir”.

Después de eso, empezó a hacer sus cuentas en esa emisora. “Si uno analiza la votación como si fuese una representación de la sociedad colombiana, encontramos que esa diferencia que es de un millón de votos, porque son dos numéricamente, pero son un millón de personas que al votar por Iván Duque, si hubieran votado por Petro, pues cambian el juego. Por eso se vuelve dos millones numéricamente, pero en realidad es un millón de personas”.

Y se preguntó para dar paso a su explicación: “¿Ese millón de personas que está en el electorado de Duque, le da su victoria y nos impide el gobierno y el cambio en Colombia qué son, qué representan? El análisis numérico nos da de primera mano la siguiente afirmación: ese millón de personas se establece a partir de, obviamente, Antioquia, que viene desde hace décadas, yo diría desde que se abolió la esclavitud en Colombia, jugando socialmente a la reacción política”.

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Al lado de Antioquia, Petro situó a los que denominó “los sectores débiles económicamente de la Costa Atlántica”, que, según él, a diferencia de la Costa Pacífica, “no reaccionan a favor del cambio, y nos dan un empate, producido porque el electorado pobre del Caribe no logró soportar, como yo esperaba, la compra del voto”.

En tercer lugar, sitúa como eje de su derrota a la clase media bogotana estrato 3 “que mayoritariamente se inclina por Fajardo en la primera vuelta, por Petro en la segunda, pero hay un núcleo muy importante de votos que se desplazan a Duque, sin ser mayoría, que termina dándole el triunfo. Estoy hablando de medio millón de votos”.

A manera de conclusión general, Petro dijo en la emisora que esperaba que Colombia eligiera el cambio esta vez. Pero no se dio y eso “genera una especie tusa histórica que es difícil de lidiar”.

Advirtió, sin embargo, que la parte positiva es que es un campanazo. “Estamos muy cerca. La oportunidad sí existió, hubo una oportunidad histórica de cambiar a Colombia que se dilapidó, pero la sociedad colombiana está cerca de dar ese paso, sea a través mío [de mí] o a través de otra persona”.