El debate entre candidatos vicepresidenciales lo organizó este lunes la W Radio, y con este tema se cerró la intervención de los cinco participantes.

La primera en exponer sus argumentos fue Marta Lucía Ramírez, que dijo que es una mujer católica que respeta los derechos de las parejas homosexuales, pero que a la hora de hablar de adopción ahí si deben primar las necesidades que tienen los niños “a recibir en su vida la huella que deja un papá o una mamá”.

“Quienes hemos tenido hijos sabemos cuánto influye la mamá en determinados aspectos, y cuánto el papá. Son dos influencias distintas, complementarias y necesarias. Yo tengo muchísima gente amiga que es homosexual, a los que quiero y admiro, pero quiero decir francamente que todo esto hay que decidirlo en función de los derechos de los niños”, dijo.

Luego, Ramírez señaló que hoy día hay cientos de parejas heterosexuales que anhelan adoptar: “Y si hay parejas heterosexuales que le pueden dar a sus hijos todo el amor, ¿por qué preferir a una homosexual en lugar de una heterosexual?”.

Y, “¿por qué no?”, refutó Claudia López, que dijo que ese argumento “es discriminación pura”. Con esas palabras, y ya un poco enardecida, decidió esperar su turno para responder (era la última en el orden establecido).

Le tocó intervenir a Ángela María Robledo, y de entrada le cuestionó a Ramírez su postura.

“Primero, no perseguir a los homosexuales no podrían estar con Ordóñez (el exprocurador), los persiguió todo el tiempo. A ellos, a las mujeres y a los indígenas. Segundo, no considero que haya ciudadanía de primera, segunda o tercera. Somos ciudadanos y ciudadanas, independientemente de nuestro color de piel y preferencias sexuales, porque esa es la realidad de la Constitución que usted dice que no conozco. Y tercero, la Corte Constitucional reconoce las diferentes formas de familia”, respondió Robledo.

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Llegó el momento de Clara López, que dijo que ella sigue sus creencias y las promueve en la familia con el buen ejemplo, pero que “una cosa es ser una persona de fe y otra cosa es en las decisiones públicas, imponer las creencias religiosas sobre los demás. En un  Estado social de derecho no cabe ningún tipo de discriminación”.

Le tocó intervenir a Juan Carlos Pinzón, que puso como ejemplo a su familia (esposa y dos hijos) para decir que no acepta “la discriminación a nadie, por ninguna razón”, y que esa es la enseñanza en valores y principios que se debería dar desde las instituciones y quienes las componen.

“Los seres humanos, todos, somos ante los ojos de Dios, iguales, y ante la ley y la justicia, somos iguales”, recalcó.

Por fin llegó el turno para Claudia López, que arrancó con una pulla a Marta Lucía:

“Si uno quiere identificar, en un segundo, a los discriminadores, a los que no creen en la igualdad de derechos, son exactamente los que dicen: ‘no, si yo tengo amigos (homosexuales), los quiero mucho, pero eso sí que prefieran a los heterosexuales si llegan a postularse para una adopción’. Eso se llama discriminación”.

López se apegó a la Constitución para decir que en el país se debe respetar la igualdad de derechos, sin importar las creencias religiosas que se tengan.

“En el tema de adopción, yo quiero recordar que a los niños que están en adopción fue porque su papá y su mamá, esos que ustedes creen la familia ideal, los dejaron tirados en una calle, abusados y abandonados. Esa es la prueba reina de que la tal familia ideal no existe, existen muchos tipos de familias, muchos”, concluyó López.

Este es el debate completo (el tema de parejas del mismo sexo lo encuentra faltando 40 minutos para el final):