Y ese es, precisamente, uno de los reparos que Ochoa tiene que hacer a López en su extensa y provocadora declaratoria de amor político.

Te amo, Claudia. Y me parece un gran logro tuyo y de Mockus haber convencido a alguien tan arrogante como Petro en comprometerse a firmar 12 puntos tan importantes sobre piedra. Pero te quedaron faltando una decena de mandamientos más en esas tablas promeseras”, apuntó la columnista en El Tiempo.

Ochoa le dice a López que no votará por Gustavo Petro en la segunda vuelta electoral, muy  a pesar de que en primera había anunciado su respaldo a Sergio Fajardo y todo lo que representaba el profesor para Colombia, pero que con el líder de izquierda hay que tener exigencias en piedra con un valor político más amplio y preventivo de los que ya suscribió.

Por ejemplo, que no meta la mano al ahorro pensional, que no acabe con las EPS, que no engorde ni infle a las sindicales obreras, que no “haga populismo con las tarifas de servicios públicos”, que gobierne limpiamente y se comprometa con la iniciativa “para acabar con el régimen infame de Maduro”, apuntó Ochoa en la columna.

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Además, dice Ochoa que Petro debería prometer que no se “va a tirar el metro elevado para Bogotá”, que no va a “subsidiar pensiones de más de un salario mínimo” y que gobernará sin intervención de amigos y familiares con cargos en el aparato estatal.

“Te amo, Claudia. Pero sin esos diez mandamientos adicionales, no soy capaz de votar por Gustavo Petro para la presidencia. Por ti, en cambio, votaré en lo que me reste de esta vida y en las próximas reencarnaciones venideras. Te amo, Claudia López Hernández. Y vamos para adelante”, enfatizó la columnista que elogió de López su forma de enfrentar a los corruptos y por defender su “lesbianismo a puerta abierta, sin ninguna pena ni vergüenza”.