Tras la renuncia a la aspiración presidencial de Viviane Morales, candidata del Movimiento Somos, el primero en hacerle una propuesta para que se sumara a su campaña fue Iván Duque, del Centro Democrático. Propuesta que no ha hecho Germán Vargas Lleras, que también podría coincidir con ciertas posturas de Morales.

Ella, por su parte, no se ha pronunciado sobre una posible adhesión a otro candidato. No obstante, según los panelistas de Hora 20, ese apoyo se quedará con Duque. Fue el senador Alfredo Rangel, del Centro Democrático, el que casi le da la bienvenida a través del micrófono por todas las razones que comparten con ella, entre las que se cuentan sus posturas sobre el proceso de paz.

“No descartaría que ella tome esa decisión, seguramente dejando a sus seguidores en libertad de votar”, dijo Rangel. Ahora bien, el voto cristiano, el que abiertamente apoya a Morales y que no logró capitalizar su candidatura ¿qué tanto suma en esta campaña presidencial?

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Armando Benedetti, congresista del partido de la U, opina que “estamos muy en pañales” para que exista una candidatura de los cristianos, porque, según él, están divididos en al menos 15 facciones. Recuerda que varias de ellas se agruparon con el Centro Democrático en el NO del plebiscito de 2016, pero que ya no están unidos.

En el mismo debate la senadora electa Angélica Lozano, de la Alianza Verde, cree que el fenómeno electoral cristiano, por decirlo de alguna manera, “ya se desinfló”. Dijo que Morales llegó a estar en negociaciones con Vargas Lleras, pero que tras las elecciones legislativas del 11 de marzo, se desinfló la historia de los de x religión que quitaban y ponían 12 millones de votos. “Eso ya se desactivó, eso fue un cañazo en el plebiscito”, dijo.

Viviane Morales se retiró de su camino a la presidencia. Aun así, aparecerá en el tarjetón electoral del 27 de mayo (el plazo para no figurar en el tarjetón ya expiró), y todos los votos que sume se le añadirían a ella, lo que hace de su renuncia algo ‘simbólico’.