En donde se detuvieron más en el tema fue en Blu Radio. En esta emisora, Aurelio Suárez aseguró que Gustavo Petro ya sabe que la respuesta de Fajardo a su ofrecimiento es no, “porque sabe que son dos proyectos distintos”.

“Este es un tiro al aire para el fajardismo, para arrinconar al fajardismo (‘¿cómo no votamos por Petro si nos está ofreciendo a mitad del gobierno?’). Es una marrullería. Porque si [Sergio Fajardo] lo toma en serio, es peor: aparece un clientelismo burocrático total. Esto es una maniobra de Petro. Es una cáscara que Petro tira. Ese mensaje tiene más de sibilino que de realidad”, puntualizó Suárez.

Otro de los panelistas de esa emisora, Nicolás Uribe, dijo que la estrategia del petrismo para contactar y ver cómo gana el voto fajardista es “medio bipolar, porque pasa del amor al odio y del piropo al insulto: cuando la gente dice que va a votar en blanco, les dicen ‘cuasiparamilitares’, ‘aliados de la corrupción y la politiquería’, ‘hijos de las maquinarias políticas que derrotamos el domingo’. Si se abstienen o si no opinan lo mismo, entonces empiezan a hacerles piropos y a invitarlos a que cogobiernen con ellos”.

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“Lo que estoy percibiendo es que la campaña de Petro no está haciendo un esfuerzo sistemático y claro para convertirse en una opción real para los votantes de Fajardo”, agregó Uribe. “En esto con lo que se juega es con credibilidad. Y Petro pasa de las ofertas a las ofensas, y además sus propuestas están siendo tan radicales para persuadir que se vuelven poco creíbles”.

Ante esta postura, Néstor Morales, director de ‘Mañanas Blu’, le preguntó a Uribe: “¿Cómo le produce a usted más tranquilidad un gobierno de Petro: con Fajardo a bordo o sin Fajardo a bordo?”.

“Me parece irrelevante”, respondió tajante Uribe. “Porque es que a Petro lo iban a controlar en la Alcaldía Antonio Navarro, que terminó yéndose, García Peña, que terminó yéndose… Lo iban a controlar muchos amigos de él desde adentro, que terminaron desesperados huyendo de la manera de gobernar de Petro. La verdad es que a Petro no lo controla nadie. Y no lo controla nadie porque es un personaje autoritario que no respeta las instituciones ni las normas, y a lo que no le gusta le echa pueblo”.

Héctor Riveros terció en la conversación y dijo que la oferta de Petro es como decir que les va a ir tan bien, que la gente va a querer seguir con ellos.

“La propuesta de Petro es mucho más profunda de lo que parece porque las personas que han estado en el centro [político] tienen dudas y preocupaciones sobre Petro, y algunos han dicho que lo que necesitan es hacer un acuerdo que les permita controlar a Petro ‘adentro’, garantizar que con gente adentro él no va a cometer irresponsabilidades. Y entonces eso es lo que él está diciendo: ‘Vengan y gobiernen conmigo’”, dijo Riveros.

“Eso es lo que piensan algunos, pero yo no lo comparto”, precisó Riveros. “A mí me parece que a Petro hay que controlarlo desde afuera, igual que al uribismo. También creo que los que están pensando que poniéndole condiciones a Duque, como que no haga trizas el acuerdo y cosas de esas, también se equivocan”.

Para Álvaro Forero, Petro debió “hacer una cosa seria” y proponer “un gobierno de coalición, que implica volver a barajar, que no se va a implementar su programa, sino un programa que acordaran entre los dos, con obligaciones de cambiar lo planteado, y de esa manera sí hubiera logrado atemperar los temores del centro, porque habría sido otro programa, otro compromiso. Lo de anoche suena a táctica electoral, a generarle culpa a Fajardo por no apoyarlo y tratar de decir que eso implica apoyar a Uribe”.

Y Luz María Sierra se preguntó cómo funciona la propuesta de Petro en democracia. Que Fajardo siga después de Petro “nadie lo puede garantizar. No le pasó ni siquiera a Germán Vargas Lleras con Juan Manuel Santos. Además, cree que la intención del candidato de la Colombia Humana es dar la imagen de que es amplio, pluralista, y que no es el tipo autoritario que algunos están tratando de pintar”.

En W Radio, María Isabel Rueda sostuvo que “uno de los temores que despierta Petro es que una vez gane las elecciones no devuelva el poder. Él ya dijo muy claramente durante su campaña (en la que ha dicho muchas cosas de las cuales se ha arrepentido y las ha cambiado) que su proyecto político necesita por lo menos 10 años. Pues eso explica la insólita propuesta a Fajardo: que entre los dos cogobiernen dos periodos presidenciales. No creo que Fajardo acepte semejante componenda política”.