La gran ironía es que lo tendrá que hacer con una composición muy parecida a la actual, según se vaticina, y que en el pasado ha frenado muchas de estas reformas.

Mantendrán o incrementarán su presencia el Centro Democrático, La U, Cambio Radical, el Partido Liberal y el Partido Conservador. Hay duda de que el Polo Democrático, la Alianza Verde y la lista de la decencia, de Gustavo Petro, superen el umbral (votos mínimos para tener curules). La única fuerza nueva que ya tiene asegurado sus cupos es la Farc, que tendrá 5 curules en Cámara y 5 en Senado.

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“Los senadores y representantes triunfantes tendrán una tarea difícil: recuperar la imagen y eficacia de las dos corporaciones con una composición semejante a la de los últimos años. La situación tiene alguna semajanza con la que había en 1998, cuando su presidente, Fabio Valencia Cossio, pronunció la famosa frase: ‘O cambiamos, o nos cambian’”, dice Semana.

Semana agrega que la elección del Congreso será ‘en medio de una crisis de legitimidad’, atribuída a la polarización por el proceso de paz, la molestia frente al gobierno y los escándalos de corrupción.

La idea de una asamblea constituyente, que es vista por muchos como una ‘caja de pandora’, porque podría salir cualquier cosa de ella, ha sido mencionada por varios candidatos. El uribismo la planteó en algún momento, y, más recientemente, el candidato Gustavo Petro, con un ingrediente adicional: que será regional.