“Es la primera mujer lesbiana en la historia política del país que aspira a ser vicepresidente de la República, y eso habla bien de Fajardo, porque eso es incluyente y democrático. Es aceptar que en Colombia hay 4 millones de personas de la comunidad LGBTI”, dijo Zuleta.

Como respuesta a su propia pregunta, Néstor Morales le recordó el papel que jugaron quienes rechazan el homosexualismo en la votación del plebiscito del 2016 para avalar o rechazar los acuerdos de paz con las Farc.

“Le recuerdo que hace año y medio, cuando estábamos en el plebiscito, (la gente) salió a marchar el país de la mano de la religión y votó No”, dijo Morales. Morales tiene razón: pocos hoy discuten el papel que jugaron los grupos religiosos y la bandera de la ideología de género en el triunfo del No (recuerde el debate del rayo homosexualizador).

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Néstor Morales fue más lejos (ratificando que este es un tema político, que puede tener incidencia en la elección presidencial), mencionando encuestas que demuestran que el país es conservador en términos morales: el 65,45 % desaprueba la homosexualidad, y el 34,54 % la aprueba (American Barometer 2016, Observatorio de la Democracia de Uniandes).

Álvaro Forero, también comentarista de Blu Radio, llamó la atención respecto de que quienes encabezan las encuestas son aquellos progresistas.

“Es posible que nosotros sigamos en el pasado y no queramos entender la realidad política que nos están mostrando las encuestas, una y otra vez… El abanderado de esa línea anti LGTBI es el señor Ordóñez, que es una vergüenza en las encuestas”, dijo Forero.

Tal vez el error de Forero es no detectar que ese liderazgo en las encuestas de los ‘progresistas’ tiene que ver con que el tema del homosexualismo (y otras libertades sociales) no es el que ha dominado el debate, pero puede comenzar a hacerlo ahora que Claudia López es candidata a la vicepresidencia.

Porque, claramente, los colombianos en ese tipo de estudio (encuestas) han demostrado que ser progresista en términos económicos no significa serlo en términos morales.

La misma investigación, por ejemplo, mostró que el 71,87 % de los colombianos estaba a favor de que el Estado implementara políticas ‘firmes’ para reducir la desigualdad.

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La mayoría en Colombia desaprueba la homosexualidad. / El País

Pero también hay empeñados en minimizar el papel que puede jugar la homosexualidad de Claudia López, como Héctor Riveros, para quien eso no debería merecer comentario. Para Riveros es más importante el origen humilde de Claudia López.

“Fajardo proviene de una familia muy rica de Medellín, y eso para la percepción ciudadana lo aleja de la sensibilidad de los problemas de la gente común y corriente, y Claudia vuelve y lo pone en la tierra, porque si alguien representa la sensibilidad con esos problemas, de los hombres comunes, de la común y corriente, pues esa es Claudia López”, dijo.

Es probable que eso le dé punto a Fajardo, pero seguramente no va a ser el tema de discusión, como lo demuestra el debate en redes sociales: