Ciénaga de Oro (Córdoba), tierra en la que Gustavo Petro vivió sus primeros 12 años estaba a la espera de 43.696 sufragantes en las urnas, pero solo lo hicieron 23.517, pese a la abstención del 47% el municipio logró hacer ganador a su paisano doblando los votos de su contendor, Duque, quien sacó 6.417 sufragios.

Pensar en la ventaja de ser profeta en su tierra en elecciones no es del todo cierto, pues ni Iván Duque siendo ganador de la jornada obtuvo el apoyo de su originaria Bogotá,pues se quedó en el tercer lugar con 983.931 votos.

En el caso de Sergio Fajardo, oriundo de Medellín, tampoco la ciudad le dio su apoyo, pues una mirada sesgada del país lo relegó al segundo puesto con 308.914 votos.

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El panorama de Germán Vargas Lleras no fue nada alentador, pues el trabajo previo y la maquinaria no se reflejaron: su natal Bogotá tampoco le dio el voto de confianza y solo alcanzó 172.158 votos.

Humberto de la Calle, quien al finalizar la jornada aceptó el arrepentimiento de no llegar a la primera vuelta en alianza con Sergio Fajardo, fue olvidado por su originaria Manzanares (Caldas), pues solo logró 168 votos mientras que Duque lo rebasó con 5.347 votos.