Uno de los momentos más álgidos de la entrevista en la emisora se produjo cuando se hablaba de la fuga de capitales y de la desinversión.

Petro preguntó si cuando llegó a la alcaldía de Bogotá, la inversión extranjera en la capital aumentó o disminuyó, y Arizmendi sostuvo que fue por la economía general del país, y porque no conocían al hoy candidato presidencial ni sus propuestas. “Otro es el Petro ahora”, dijo el periodista.

“Aumentó”, dijo Petro. “Digan las cosas como son”, aseveró, y volvió a preguntar: “¿Las calificadoras de riesgo internacionales que ustedes publican aquí de vez en vez, aumentaron la calificación, es decir, disminuyeron el riesgo de inversión en Bogotá mientras yo fui alcalde, o al revés? Díganlo: aumentaron la calificación de inversión”.

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“Hay pánico con usted en ciertos sectores”, lo interrumpió Arizmendi.

“¡No, señor!”, respondió airado el candidato. “No hay pánico. Y la demostración de esto… ¡Y deje de decir mentiras, Darío. Excúseme…!”.

“¡No, señor!”, le respondió también el periodista. “Son maneras de ver las cosas…”.

“Usted está induciendo a sus oyentes a pensar que si yo gobierno va a haber pánico económico. Lo mismo dijeron exactamente el día antes de mi posesión en la alcaldía”, continuó Petro.

“¿Y usted no está induciendo a sus votantes?”, preguntó Arizmendi, sin obtener una respuesta al respecto.

Este fragmento del diálogo fue una muestra de la entrevista que se extendió por una hora y media.

De hecho, en otro aparte de la entrevista, Petro calificó de “perversidad” la actitud de Hernando Herrera, que le señaló el cambio de su discurso a lo largo de los años: “Primero citaba a [Carlos] Pizarro y a [Jaime] Bateman, después a Hugo Chávez; hoy cita mucho a [Alfonso] López Pumarejo, a [Luis Carlos] Galán y a Álvaro Gómez que fue precisamente secuestrado por el M-19; ¿en qué línea ideológica de esas tres está actualmente?”.

No fueron pocos los apartes en los que Arizmendi instó a Petro a que respondiera con brevedad, lo calificó de “demagogo” y a sus sus intervenciones, de “conferencia”, por el tiempo que se tomaba para explicar sus puntos de vista.

En otro momento de la programación, cuando ya Petro se había ido de la emisora, Arizmendi calificó la exposición del candidato presidencial como “monólogo”, y recordó una anécdota con Gabriel García Márquez, cuando le pidió al Nobel de Literatura que le ayudara para hacerle una entrevista a Fidel Castro.

“Yo te la consigo”, dijo Arizmendi que le respondió Gabo. “Pero te sugiero que no lo hagas, porque basta una pregunta para que te hable ocho horas”, y aseguró que tenían unas 70 preguntas “cuidadosamente elaboradas” para hacerle a Petro, pero “no fue posible”.