Pero también por los errores de sus contrincantes.

El primero de ellos fue menospreciarlo por aparecer tan bajo en las encuestas. Error que cometieron Germán Vargas Lleras y Sergio Fajardo. Vargas Lleras creyó que, a la larga, si no subía Duque, Uribe tendría que apoyarlo.

Fajardo, “envanecido por las encuestas”, rechazó someterse a consulta, que lo hubiera disparado como ocurrió con Duque y Gustavo Petro, y rechazó las alianzas que, según Coronell, le hubiera dado los votos que lo hubieran puesto en segunda vuelta.

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La otra fuerza que identifica Coronell y que empujó a Duque fue Petro, y el miedo a ‘castrochavismo’. Pero la parte gruesa del mensaje de Coronell a Duque tiene que ver con el papel que jugará el expresidente Álvaro Uribe en su gobierno.

“¿Dedicará su administración a ejecutar las venganzas de él, a enriquecer a los suyos y a evitar que la justicia lo procese a pesar de las numerosas pruebas que existen en su contra?”le dice en Semana y agrega que si quiere pasar a la historia como el verdugo del proceso de paz.