No es posible que (los medios) traten a un candidato como si fuera un delincuente y al otro como si se tratara de Leo Messi”, dijo Petro en clara alusión a la forma en la que se sintió a lo largo de todo el debate electoral.

“Espero que la prensa colombiana reflexione sobre lo que acontece, no es posible que sigan siendo dependientes (…) ignorantes del pensamiento mundial (…) eso el pueblo colombiano ya no lo soporta”, señaló el ahora jefe de la oposición política en Colombia.

Y añadió que prefiere “una prensa que ayude a educar al pueblo, a la sociedad, en la multiplicidad de facetas que tiene el pensamiento humano y los problemas fundamentales de la humanidad y la sociedad colombiana”.

Gustavo Petro cree que los periodistas colombianos no comprendieron la lucha política que el mundo intelectual veía desde otra óptica. De hecho, está completamente seguro de que en Colombia no se hace buen periodismo, como lo señaló a Lucas Pombo en La W Radio.

Sin duda esta dura posición se deriva de los desencuentros que tuvo con Darío Arizmendi, Diana Calderón, Luis Carlos Vélez, incluso con los canales privados RCN y Caracol con quienes no tuvo una relación cordial y más bien se mostró distante.

En otro aparte de su discurso, Gustavo Petro afirma que su campaña le metió tanto “miedo” a las fuerzas de derecha, encabezadas por Iván Duque, que las obligó a ajuntar todo el poder económico, la política tradicional, las maquinarias y hasta medios de comunicación, con algunas excepciones.