Luego de una de las campañas más reñidas y acaloradas de los últimos años, Gustavo Petro e Iván Duque, en el escenario de ser presidentes, tendrían que sanar las heridas de “guerra sucia” y “propaganda negra” de estos comicios.

El periodista del diario El Heraldo hace una radiografía de los efectos perversos de la corrupción inicialmente citando al contralor general, Edgardo Maya Villazón, quien considera que el desangre de la corrupción en Colombia puede llegar a ser de unos 50 billones de pesos al año.

Además el comunicador destacó en su articulo:“Aquí a los corruptos no los castigamos, sino que los premiamos. Alejandro Lyons se robó miles de millones de pesos y apenas tendrá que pagar unos cuantos años de cárcel”.

En el contexto, Colombia es uno de los países más corruptos del mundo, por lo que la nueva presidencia debe trabajar en los puntos en que “nos rajamos” como: el clientelismo, tráfico de influencias y el caso de la multinacional Odebrech, que pagó 11 millones de dólares para que le fuera adjudicado el contrato de la Ruta del Sol -tramo II- que, según el comunicador, “son el verdadero cáncer nacional”.

Además agrega que el nuevo mandatario deberá liderar una cruzada anticorrupción:

“Pero no con discursos sino con resultados concretos. Tendrá que trabajar en la transformación del sistema político con el fin de acabar dichas prácticas perversas” añadió en El Heraldo.

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Montes cierra su reflexión en el periodisco más leído de la costa atlántica señalando: “El próximo jefe de Estado tendrá que aglutinar al país en la construcción de proyectos comunes. Las diferencias políticas no pueden ser superiores a los propósitos comunes”.