La primera alusión al expresidente fue cuando Gustavo Petro aseguró que a él no le interesaba ser senador si perdía en la segunda vuelta. “Ese camino sería más fácil de otra manera, incluso más eficaz, porque si esa hubiera sido mi intención, pues encabezo una lista al senado y saco, no sé, 10 senadores, o quizás más, al estilo Uribe”.

Para desvirtuar la idea de que si llega a la presidencia modificaría la Constitución, Petro aseguró en la emisora que, por ejemplo, las posibilidades de tránsito hacia la economía productiva son de ley ordinaria y de acción gubernamental. “Casi que de entrada podemos manejar temas por la vía de la acción propiamente administrativa”.

Y precisó que son de la Constitución dos temas fundamentales: la justicia y la educación, para devolverle los recursos. “Se perdieron 83 billones de pesos por las reformas de recorte que le hicieron Pastrana y Uribe, que las volvió perpetuas con destino a la guerra”.

El artículo continúa abajo

Al hablar de los recursos que se los distintos gobiernos les dan a los congresistas para obtener respaldo político a sus iniciativas (la denominada “mermelada”), dijo que casi todos los presidentes “de aquí para atrás” y los congresistas que hagan eso deberían estar presos.

“Eso implicaría que le proceso de la parapolítica se quedaría chiquito. La palabra ‘[mermelada’] oculta una inmensa realidad y es que estamos en un régimen de corrupción y que estamos siendo dirigidos de manera delincuencial para mantener el poder. Por algo los aliados políticos en esta segunda vuelta son tan diferentes: todas las asociaciones para delinquir se fueron con Duque, y nosotros nos hemos quedado con las fuerzas ciudadanas”, dijo Petro.

“¿La Revolución Francesa era de izquierda?”, se preguntó en otro de los apartes de la entrevista el candidato, y se respondió: “Pues para [Alejandro] Ordóñez sí. Porque Ordóñez está en la extrema derecha. Entonces, ellos son de la idea de que todo lo que trajo la Revolución Francesa, incluidas nuestras repúblicas, es de izquierda, es comunista, es demoniaca, porque además lo pintan con matices religiosos, porque ellos son del Concilio de Trento de 1532. ¡Imagínese lo que va a elegir Colombia!”.

Al aclarar que la modernización del campo que plantea para Colombia, sostuvo: “En Boyacá, mis amigos uribistas les están diciendo al minifundista campesino productor de papa: ‘Oiga, Petro le va a expropiar la tierra’. ¡Mentirosos!. Ese tipo de actitud política revela la actitud delincuencial de una política”.

“Colombia tiene la desigualdad social más grande del mundo, en la tierra. Cuando a usted un uribista le diga: ‘Es que esto es lo normal, esto es lo natural’, no, eso es lo anormal”, añadió.