Así mismo, destacó la disminución de los riesgos de orden público asociados al proceso de votación.

Así lo aseguró en su informe premilinar el jefe de la Misión de Veeduría Electoral de la OEA para las elecciones legislativas y las consultas entre partidos realizadas ayer en Colombia, Kevin Casas Zamora.

En la jornada electoral de este domingo, la más tranquila de las últimas décadas en Colombia y en la que 36 millones de personas estaban habilitadas para sufragar, se eligieron 102 miembros de Senado y 166 de la Cámara de Representes, así como a los candidatos de dos coaliciones de la izquierda y derecha que disputarán la Presidencia el próximo 27 de mayo.

“Hay mucho problema con la entrega de los anticipos”, dijo el exvicepresidente de Costa Rica (2006-2007), lo cual “le crea un enorme problema y una barrera de equidad a muchos candidatos y candidatas”.

Sin embargo, Casas aseguró que “ese es un tema que hay que revisar, que hace a la equidad del procesos electoral, y que sería relativamente fácil de mejorarlo”. (Vea también: Elecciones en Colombia parecen “un programa cómico”: Nicolás Maduro).

Explicó que Colombia tiene un modelo mixto de financiamiento político en el que el Estado desembolsa recursos directos a través de anticipos y reposición por votos válidos obtenidos, así como el financiamiento público indirecto por medio de espacios gratuitos en medios de comunicación.

“Sin embargo, 48 horas antes de las elecciones, solo 4 de las 76 organizaciones políticas que inscribieron candidaturas al Senado y la Cámara habían obtenido anticipos, y los recibieron de manera tardía”, dijo Casas.

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Añadió que esa modalidad de distribución “afecta las condiciones de agrupaciones políticas nuevas, pequeñas o con dificultad de acceder a créditos bancarios”.

Al explicar la recomendación de ampliar la participación de la mujer en la política dijo que en ese tema “Colombia ha avanzado bastante, pero creo que un cambio bastante deseable sería expandir la aplicación de las cuotas de representación que en este momento son del 30 % para Senado y Cámara de Representantes”.

Detalló que en la Cámara de Representantes se utiliza la misma cuota pero que esto se aplica en aquellos departamentos que reparten cinco o más curules.

“Ello ha incidido en que hasta antes de ayer (domingo) en 13 departamentos (…) ninguna mujer haya resultado electa a la Cámara desde 1991”.

Según datos de la Misión, en las elecciones se inscribieron 1.043 candidatas, que representaron el 32 % de las candidaturas al Senado y 35 % a la Cámara de Representantes.

Sin embargo, con la información del preconteo, se elegirían en esta ocasión 23 mujeres para la cámara alta y 31 mujeres para la cámara baja, que representarán el 22,5 % y el 18,6 %, respectivamente.

Esas cifras se asemejan a las obtenidas en las elecciones legislativas de 2014.

“Es evidente que aún persisten desafíos para que las mujeres ocupen puestos de poder”, remarcó Casas.

Por otro lado, llamó a que la Registraduría Nacional de Estado Civil, que organiza las votaciones en Colombia, continúe con los esfuerzos que ha venido realizando por digitalizar las actas de escrutinio.

“Creo que el paso que se dio en esta elección de entregarle los archivos planos a los partidos es una señala de transparencia y creo que abona a la tranquilidad y a la transparencia del proceso”, concluyó Casas.

EFE