Aunque Ávila dice que un pequeño sector cristiano está con Germán Vargas Lleras, la mayoría de los liderazgos de estas iglesias y los católicos radicales se fueron con Iván Duque, perfilado más que nunca como el candidato de extrema derecha, según el columnista.

Menciona el columnista la participación en la campaña del exprocurador Alejandro Ordoñez, quien según cuenta Ávila pertenece a una secta radical y secreta llamada Orden de la Legitimidad Proscrita, que “utiliza la política para expandir el dogma más radical y de derecha dentro del mundo católico”.

Sigue con la colectividad Justa Libres, que al parecer congrega al 70 % de las iglesias cristianas en el país, y está formada por pastores ultraconservadores. Otro sector cristiano nombrado por el columnista es el Mira, al que considera “mucho más progresista” por su apoyo al proceso de Paz con las Farc.

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¿Qué buscan estos grupos con su apoyo a Iván Duque? Ariel Ávila hace un recuento de las iniciativas que impulsan: revocar los escenarios del aborto legal en Colombia (malformación del feto, embarazo por violación, riesgo de vida para mujer) y prohibirlos totalmente; la única noción de familia con una unión entre hombre y mujer (eliminar los otros tipos de familia que reconoce la Corte Constitucional) y eliminar así las uniones entre personas del mismo sexo; y los enfoques educativos con clases de religión y la eliminación de referencias a minorías sexuales en publicaciones educativas.

Esto se suma a la propuesta de Iván Duque de criminalizar el porte y consumo de la dosis mínima y de cualquier sustancia ilegal, escenario que se daba en el país hace más de 20 años y que, según analistas, no contribuye a ver el flagelo del narcotráfico desde una perspectiva de salud pública.

Ávila, analista político y subdirector de Fundación Paz y Reconciliación, recalca en el perfil ‘retrógrado’ de estos grupos sumados a Duque, en el último párrafo de su columna:

“No debe olvidarse que la mayoría de las iglesias cristianas dijeron que no apoyaban el proceso de paz, porque la paz solo la puede traer Dios al mundo y los seres humanos no pueden hacer las paces si no es por la causalidad divina. ¡Sí, señor!, así como lo leen, de ese nivel es. Cierro la columna con una frase de Alejandro Ordóñez: “Más valores, menos condones”. Imagínense, ya hasta niega el condón”.