Así lo plantea el columnista de la revista Semana Alfonso Cuéllar, quien agrega que “Gustavo Petro puede decir disparates y prometer el oro y el moro y sus seguidores lo digieren como la verdad revelada. No importa lo estrafalario de la propuesta ni que de ponerse en práctica podría quitarles su sustento económico. La fe es absoluta”.

La adhesión es absurda, si se tiene en cuenta que el candidato de la ‘Colombia Humana’ ha atacado lo que llama la economía extractiva, no solo por razones ambientales (el cambio climático), sin importar que aún hoy, en crisis, da cuenta del 17 % del presupuesto de la Nación. Con estos recursos se financia la mayoría de programas sociales.

“La producción de la industria petrolera ha significado en los últimos años más del 17 por ciento del presupuesto. Entre 2010 y 2016, el sector de hidrocarburos y minería aportó 143 billones de pesos, representados en regalías, impuestos y dividendos. Solo con un porcentaje de los recursos que se generaron del Sistema General de Regalías entre 2012 y 2016, más de 10 millones de colombianos tuvieron acceso a agua potable y saneamiento básico, 271 entidades de salud fueron dotadas o ampliadas, se hicieron mejoras a 748 instituciones educativas y fueron construidos miles de kilómetros de vías”, dijo el exministro de Vivienda Luis Felipe Henao, de la campaña de Germán Vargas, en una columna de El Tiempo de enero del 2018.

El artículo continúa abajo

La Unión Sindical Obrera dice que Petro encarna cambios favorables a los intereses populares. Y Sintracarbón ha prometido 50 mil votos para el candidato de la ‘Colombia Humana’.

No obstante, “(…) si Petro gana, los sindicalistas perderían sus privilegios e ingresos. El negocio de la energía solar no da para tanto”, asegura Cuéllar.

En este video publicado en la cuenta de Facebook del Sindicato Nacional  de trabajadores de la Industria del Carbón, Sintracarbón, se puede apreciar el apoyo que varios de los miembros de ese grupo le dieron al candidato Gustavo Petro, con arengas y pancartas: