Ni los gremios ni la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios conocen todavía la magnitud del impacto que tendrá este cobro en la economía doméstica de millones de usuarios, pero lo que sí se advierte es que afectará significativamente las tarifas de gas, agua y saneamiento básico desde el próximo año, indicó El Espectador.

El pago por contribución lo cobrarán las empresas prestadoras de estos servicios y llegará directamente al Fondo Empresarial de esa superintendencia, que también se alista para recibir otro importante recurso preveniente de la sobretasa de 4 pesos por kilovatio consumido y que se cobrará “a estratos 4, 5 y 6, los clientes comerciales e industriales y los consumidores no regulados del servicio de energía eléctrica”, puntualizó ese medio.

Esos dineros ya tienen una destinación: solucionar el problema de Electricaribe que presta el servicio de energía a toda la costa caribe colombiana y que representa el 25 % de los usuarios de este servicio en el país.

De igual manera, El Espectador señaló, basado en la norma que fue expedida por el Congreso de la República y que irá hasta el 2022, que la sobretasa “será destinada al pago de las obligaciones financieras en las que incurra el Fondo Empresarial para garantizar la prestación del servicio por las empresas de energía eléctrica en toma de posesión en el territorio nacional”.

Aunque no existen cálculos exactos de cuánto se incrementarán los valores de los servicios públicos domiciliarios, se cree que el costo se subiría entre el 1 y el 1,5 %, señaló a ese periódico Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg).