Las imágenes del ataque, filmadas por vecinos desde edificios altos del barrio capitalino de Floresta después de la derrota de All Boys por 3-2 contra Atlanta, mostraron cómo al menos cinco patrulleros (autos) policiales huyeron marcha atrás ante el avance de los vándalos, que les arrojaban palos, piedras y vallas.

Unas 26 personas -entre ellas 16 policías- resultaron heridas y hubo tres detenidos por los incidentes, informó la policía.

“Nos pone muy triste que un partido termine así. Son cosas inentendibles, declaró Pepe Castro, entrenador de Atlanta, al Canal TN:

“Muchas veces estamos pidiendo que vuelvan los visitantes a las canchas, pero cuando suceden estas cosas desgraciadamente tenemos que dar la razón a las medidas que se toman”.

Los aficionados de Atlanta no pudieron acudir al estadio debido a que la presencia de simpatizantes visitantes está vedada en Argentina desde 2013 para frenar la ola de violencia que sacude al fútbol en el país.

El artículo continúa abajo

Según el periodista Gustavo Grabia, quien investigó a las llamadas ‘barrabravas’ (hinchas violentos), la de All Boys “es la más peligrosa de la capital” argentina.

Buenos Aires acoge el sábado el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores entre los archirrivales River Plate y Boca Juniors, sin presencia de público visitante en el estadio Monumental.