Para entrar en materia, o mejor, poner manos a la obra, es importante saber qué el BDSM es la sigla que agrupa las siguiente palabras:

Bondage, la práctica en la que se esclaviza a la pareja mediante ataduras, se puede amarrar de manera parcial o completamente.

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Dominación. Aquí, una de las partes entra en el rol de amo. Esa persona es la que tiene el poder sobre su pareja. Hay estudios que aseguran que a ellas les gustan los caballeros dominantes.

Sumisión. La mujer es la principal protagonista de esta práctica, que va de la mano con la dominación. Aquí, el que más disfruta del placer es él, sin embargo, ella lo recibe de una forma diferente; que sea sumisa no quiere decir que no pueda disfrutar. El cambio de roles también es válido.

Masoquismo. Los golpes eróticos son el principal protagonista. En esta práctica es muy importante que los dos planteen unas reglas, poner límites hará mucho más sencillo el proceso, una palabra de seguridad como en ‘Cincuenta Sombras de Grey’ nunca sobra, y más cuando hay dolor de por medio, aunque sea algo que se disfrute.

Por todo esto, es que el BDSM se ha convertido en algo interesante para las parejas, lo prohibido y lo diferente es lo que le pone un ‘plus’, así que estas recomendaciones que dio Amaranta Hank a Shock te serán bastante útiles.

  1. Leer. Es lo más importante, reconocer cada una de las prácticas. La información jamás sobra y más cuando hay alguien que puede salir lastimado.
  2. Compartir ideas. Hay comunidades en las redes sociales en donde los usuarios cuentan sus experiencias y dan recomendaciones a quienes apenas están empezando.
  3. Buscar gente a la que le interese. Esto es de compartir en pareja, si uno de los dos no está de acuerdo es mejor no hacer nada, el permiso previo es indispensable.
  4. Empezar. No quedarse en la información, atreverse.
  5. Ir despacio. Esto es ley, no se pueden declarar expertos hasta que no conozcan los límites, no hay afán; durante el camino también se disfruta.

Aquí el video completo.