Se llama ‘Samantha’ y es creación Sergi Santos, un español con mucha experiencia en el mundo de la nanotecnología. Según reportó la BBC, la muñeca sexual quedó “muy sucia” y con necesidad de ser reparada luego de que varios hombres presentes en su exhibición la tocaran insistentemente.

Santos detalló que “la gente montó los pechos de Samantha, sus piernas y brazos. Dos dedos estaban rotos. Estaba muy sucia”.

La robot sexual, agrega la BBC, es capaz de dialogar con cualquier persona y reaccionar gimiendo cuando se le tocan sus senos o caderas. Su creador se mostró molesto con las personas que se ‘sobrepasaron’ con ella porque “no entendieron la tecnología y como no tuvieron que pagar por ella, trataron a la muñeca como bárbaros”.

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‘Samantha’ cuesta más de 6000 euros, es capaz de “llegar al orgasmo” y cuenta con ‘modo familiar’ o ‘modo romántico’ para responder de determinada manera a las preguntas o estimulaciones físicas del usuario, señala el portal Ticbeat.