Andrés Piñeros Latorre
Opinión de Andrés Piñeros Latorre

“Soy periodista graduado de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, he trabajado en diferentes medios de comunicación como El Espectador, radio Melodía, Colprensa, el diario La República y El Periódico de Bogotá.

He sido además colaborador de Soyperiodista.com donde escribí bajo el seudónimo de “Francisco Latorre” y de la revista LaTadeo. Tengo 46 años, he vivido toda la vida en la ciudad de Bogotá y conozco ciudades como Londres, París, Washington, Quito y Buenos Aires, por lo que considero que tengo las herramientas apropiadas para escribir interesantes artículos sobre la vida en las ciudades.

Recientemente he trabajado en el área inmobiliaria, por lo que considero que puedo combinar mi profesión con la experiencia en un tema de gran interés para sus lectores, como es el de la vivienda y la finca raíz.

A partir del intrincado mundo de la vivienda y las diferentes alternativas que se presentan en las metrópolis, estaría dispuesto a desarrollar interesantes textos con sentido social, crítica y porque no buen humor.

Los artículos serían de publicación quincenal y servirían para acercar a los lectores a las diferentes alternativas inmobiliarias de Bogotá y de otras capitales del mundo.

Vivir en una de estas urbes trae grandes ventajas como su gastronomía, sus museos y galerías de arte, sus parques y teatros. Sin embargo habitar en estos espacios implica también tener que sufrir con la movilidad, con los espacios cada vez más reducidos, los cada vez más altos precios por metro cuadrado y el ruido, entre otros.”

El voto joven, pedagogía para la paz

Cuando era joven, anhelaba llegar a los dieciocho años. Ese mágico número, de lo que llamaban la mayoría de edad.

 
elmercurioweb.com

Sacar la licencia de conducción, entrar a un bar. Ser una persona grande, un adulto, con derechos y obligaciones.

Y uno de los grandes logros de ese día, estaba relacionado con la el derecho al voto. El dedo manchado de tinta y, en esa época, la papeleta con la lista de candidatos. Era el año 1986, tiempo de ilusiones y tristezas, de desilusiones y alegrías.

Desde aquellos tiempos no he dejado de votar, pero lo que veo es que buena parte de mis contemporáneos y especialmente de los menores, que venían detrás de mí, no han valorado ese importante derecho que hace parte primordial de lo que llamamos democracia.

Por eso suena interesante la propuesta del representante Andrés Felipe Villamizar Ortiz, quien quiere que los jóvenes, entre los doce y los diecisiete años, vayan a las urnas, de manera simbólica, para participar en los próximos comicios.

Y, nada más ni nada menos, la idea se implementaría en las elecciones del “sí y del no”, del plebiscito por la paz, que refrendará las conversaciones de la Habana.

Aunque estos votos no contarán para el resultado de los comicios,  sí servirán para demostrar que los menores también tienen interés en el juego democrático, que la participación y la atención por los problemas de la nación no comienzan con la mayoría de edad, sino desde que se tiene conciencia o lo que se conoce como uso de razón.

Como hacen falta esas discusiones de sobremesa, que tuvimos cuando éramos chicos, algo que se debería rescatar, y que en la actual coyuntura resultaría justa y precisa. Eso que la tecnología de los llamados milenios, la conexión permanente a los celulares, a las redes sociales, lleva a que la reflexión sobre la política se vaya perdiendo.

Recuerdo a mi papá, escucho sus palabras, sus discursos, desde que yo era muy pequeño. Las abuelas, una católica y conservadora, la otra liberal y budista, las páginas editoriales de los periódicos, construyeron una mentalidad política, una participación que nos llevaba a reflexionar sobre nuestro mundo.

Por eso esa idea del voto simbólico para los menores de edad, que ya se ha explorado en países como Costa Rica, es una interesante manera de ampliar la participación en las elecciones que se adelantarán, al parecer antes de terminar este año 2016, y que buscarán, no solo un resultado electoral, sino la comprensión de que en las decisiones de nuestro país también caben los llamados adolescentes.

La propuesta del representante Villamizar, tendrá que ser avalada por el Presidente y las autoridades electorales (la Registraduría y el Consejo Electoral). Será tan solo un evento simbólico, tendrá que tener probablemente una urna aparte. La votación no se sumará a la oficial, pero tendrá un importante significado. Con este tipo de eventos, se busca que crezca la conciencia de la importancia de la participación electoral.

Así, la creciente abstención podrá disminuir hacia el futuro, de una manera amigable y pedagógica. Se podrá crear conciencia hacia los futuros electores; quienes al llegar a la mayoría de edad entenderán el inmenso valor de hacer parte de esta imperfecta democracia, que busca convertirse en un evento realmente participativo.

¿Encontraste algún error?

Repórtalo aquí
¡Gracias por tus comentarios!
Lo sentimos, ocurrió un error al momento de enviar los datos.
Enviando datos ...
Ingrese su comentario

Déjanos tu datos, te contactaremos.

Ingrese su nombre
Ingrese su email Este email no es válido
¡Gracias por tu aporte!

Temas Relacionados:

Comenta con Facebook: