Opinión

Ariel Peña

En la actualidad soy columnista de Minuto30, el Espacio, Debate, Periodismo sin Fronteras y el Centro de Pensamiento Primero Colombia

¿Cuál fascismo?

Dentro de la democracia participativa las movilizaciones y las protestas hacen parte fundamental del Estado de derecho.

Un artículo del portal Anncol, que es proclive a las Farc, se titula “El fascismo uribista llama al golpe de Estado” por un documento de un grupo de colombianos que piden a la dirección del Centro Democrático del expresidente Álvaro Uribe, movilizaciones políticas y sociales por la postura del gobierno de Santos, en casos como el resultado del plebiscito el 2 de octubre donde los dirigentes del No, no convocaron a manifestaciones para defender el triunfo, cosa que si hicieron grupos de perdedores a los pocos días, para defender los acuerdos de La Habana.

Dentro de la democracia participativa las movilizaciones y las protestas hacen parte fundamental del Estado de derecho, como lo consagra el artículo 37 de la Constitución Política; pero los señores de Anncol quieren hacer una analogía de la situación antes mencionada, con la marcha de las camisas negras sobre Roma con la que llegó al poder Mussolini, fundador del fascismo a principios de la década de los años veinte del siglo pasado.

Ya que los señores del portal de marras en su ficción, como seguidores del comunismo totalitario, están citando a Mussolini, se tiene que afirmar sin ambages que el fascismo es hijo del marxismo, porque el Duce su creador fue a principio del siglo XX militante del partido socialista italiano, marxista recalcitrante que hizo expulsar de ese partido a los social demócratas por blandos, además fundó al fascismo para mostrarse como más revolucionario y socialista.

También Mussolini fue amiguísimo de Lenin, quien no ahorraba elogios a favor del Duce, llegando a regañar a los jefes del partido comunista italiano en 1922, durante una visita a Moscú, por haber dejado ir a semejante revolucionario, quien en palabras del sátrapa ruso era el hombre capaz de tomarse el poder en la península antes de 1914.

A Benito Mussolini en su empresa fascista, lo acompaño nada menos que Nicola Bombacci, fundador del partido comunista italiano; los dos fueron ejecutados en 1945. Hay que precisar que diferentes dictaduras han utilizado prácticas fascistas para oprimir naciones, sin importar el signo ideológico, quedando claro que el marxismo es el progenitor del fascismo.

Y para el caso colombiano tenemos bien sabido que el uribismo no es golpista, ni fascista y mucho menos marxista.

En ese orden de ideas hay que recalcar que comunismo totalitario o marxismo, el fascismo y el nazismo, son hijos de la misma madre, pues los tres manejan la doctrina hegeliana que considera al Estado como su dios, y de ahí la expresión “todo en Estado, nada fuera del Estado” así los ciudadanos se convierten en herramientas para satisfacer a un líder como fue el caso de Hitler en Alemania, o al partido como ha sucedido en los regímenes comunistas, por ello en estas tres perversiones cuando han asumido el gobierno, el Estado posee todos los poderes sobre las personas quitándoles los derechos individuales.

La victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial en 1945, de los que también hizo parte la URSS, heredó la guerra fría que le permitió al comunismo internacional (padre del fascismo) proyectarse en diferentes países del mundo, a pesar de ser una doctrina inhumana y dictatorial, que crea nuevas monarquías y camarillas, que después de conquistar el poder busca perpetuarse para siempre en la dirección del Estado mediante la represión y el genocidio.

A lo anterior se agrega que el difunto dictador cubano Fidel Castro fue, desde 1959 hasta el derrumbe de la Unión Soviética en 1991, peón de brega del Kremlin, para buscar que los países latinoamericanos cayeran en las fauces del imperio soviético.

Con la caída del muro de Berlín el tirano Fidel Castro, aprovechándose del atraso de algunos pueblos latinoamericanos, usó al líder sindical brasileño Lula Da Silva para montar el foro de Sao Pablo en 1990, y así reciclar los desechos del marxismo-leninismo repudiados en el viejo continente; pero además contó con la ignorancia de Hugo Chávez, personaje golpista con inclinaciones fascistas, quien se creía la encarnación de Simón Bolívar y un nuevo mesías para llevar a la región al paraíso terrenal.

Hugo Chávez ganó las elecciones en diciembre de 1998 en Venezuela, comenzando una pesadilla de la que no ha salido la patria de Bolívar. Ante esas condiciones Castro, ni corto ni perezoso, sabiendo de las limitaciones del maniático venezolano, quien no pasaba de ser un simple pichón de comunista a pesar de su edad, lo utilizó implementando el socialismo del siglo XXl, que para el tirano cubano era la manifestación moderna del marxismo.

Un común denominador tanto del fascismo como del nazismo y el comunismo, es el terrorismo, que utiliza métodos violentos indiscriminadamente en contra de la población para amedrentarla, buscando fines políticos y económicos especialmente. Por eso Hitler decía:

Las masas necesitan eso. Necesitan algo que les cause pavor”.

Para el caso colombiano no se puede olvidar que las narcoguerrillas marxistas de las Farc y el Eln han sido responsables de los peores actos terroristas que han ocurrido en el país durante los últimos 52 años, en donde toda esa insania ha sido practicada para tomarse el poder.

La humanidad debe de ser antifascista, antinazista y anticomunista, pues ello es inherente a la civilización; porque las tres doctrinas abyectas que hemos denunciado, deben de estar en el basurero de la historia para que no le causen más daño a las naciones.

En el caso latinoamericano, el comunismo totalitario es la principal amenaza de la libertad y la democracia, porque tanto el fascismo y el nazismo están reducidos a una mínima expresión, pero el marxismo en sus diferentes expresiones sigue timando a los pueblos ocultándose en una falsa sensibilidad social para que los ingenuos caigan en su trampa.

Vale la pena aclarar que el comunismo totalitario o marxismo, es diferente al comunismo libertario que surgió en la primera internacional de los trabajadores en el siglo XlX, cuando los dogmas de Karl Marx fueron repudiados por los obreros, porque dicho señor quería conducir a las masas a una esclavitud política mediante el Estado, basándose en métodos burocráticos, embrutecedores y violentos.

El apóstol San Pablo en la segunda epístola a Timoteo dice: “Los hombres malos y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados”.

Entonces para el caso del portal Anncol, que quiere hacer parte de la batalla ideológica de acuerdo a las nuevas condiciones políticas del país, tiene que primero depurar o purgar sus conceptos, como el del fascismo, superando ese esquematismo marxista que enceguece para que no resplandezca la luz de la verdad que tanto se necesita, en la consolidación de la democracia y la libertad.

Comentarios

Fuentes

Reportar un error

Comentarios

Fuentes

Reportar un error


Opinión

{[{ctrl.articles[index].author.owner.short_text}]}

{[{ctrl.articles[index].phrases.main}]}

{[{ctrl.articles[index].images.meta.alt}]}
{[{ctrl.articles[index].images.meta.description}]}|{[{ctrl.articles[index].images.meta.credit}]}
{[{ctrl.articles[index].images.meta.alt}]}
{[{ctrl.articles[index].images.meta.description}]}|{[{ctrl.articles[index].images.meta.credit}]}

Más Videos

{[{ctrl.articles[index].phrases.main}]}

Más Videos

Comentarios

Fuentes

Reportar un error

Comentarios

Fuentes

Reportar un error