Esa conexión que has establecido con esas historias no ha sido porque sí; existe cierta empatía con cada una de ellas. Ves en los protagonistas, o antagonistas, un amigo, que te entiende. Tal vez este sea mucho mayor que tú porque eres un ‘alma vieja’ o un niño, porque sigues viendo el mundo como ellos.

Descubre eso que no sabes de ti.