Según un estudio realizado por el Max Planck Institute for Human Cognitive and Brain Sciences, las letras de las canciones tiene una sección propia dentro del cerebro, separada de la que se usa para guardar la melodía de la canción, tal como apunta el portal BBC Mundo.

Según la psicóloga Vicky Williamson, hay tres razones por la que recordamos tan bien algunas letras; la primera razón es la exposición. La música está en todas partes; en las tiendas, en los restaurantes, en los gimnasios, y todas las emisoras ponen la canción del momento.

El artículo continúa abajo

De acuerdo a la experta, la repetición de cualquier estimulo, como tocar piano o montar en bicicleta, aumenta la probabilidad de retención, especialmente cuando la información no cambia.

Así no te gusten algunas canciones, si las escuchas en todos los lugares a los que frecuentas es normal que la termines tarareando y hasta coreándola.

La segunda razón por la que seguimos recordando es por los lazos emocionales. Algunas canciones se vuelven representativas de ciertos eventos, por eso también escuchamos canciones tristes cuando nos sentimos tristes.

Y la última razón es por la memoria motora. Los recuerdos que son de naturaleza motriz, como el baile o el canto, se convierten en hábitos y pueden ser recordados sin ningún esfuerzo.