En su alocución de este martes, Santos insistió en que no hay razones para seguir oponiéndose al nuevo acuerdo, luego de que la mayoría de sus observaciones hubieran sido acogidas por las Farc en la mesa.

Recogimos sus propuestas, las defendimos con firmeza y lealtad en la mesa de negociaciones y –luego de nueve días e intensas sesiones de trabajo en La Habana—alcanzamos un nuevo, un mejor acuerdo de paz, ajustado y modificado con la inmensa mayoría de los temas propuestos por los colombianos.

Según Santos, la opción de un nuevo plebiscito divide aún más al país, en momentos en los que se requiere un consenso nacional amplio.

La inmensa mayoría de los sectores de la sociedad civil, los jóvenes, la Iglesia y sectores políticos han señalado su preocupación frente a un nuevo plebiscito. Una nueva campaña polarizaría de manera peligrosa al país y éste es el momento de la unión y no la división. Estoy de acuerdo con ellos. Mi deber como presidente es promover la unión, no la polarización.

agregó Santos.

El presidente argumentó la necesidad de comenzar la implementación del nuevo acuerdo a la mayor brevedad al peligro de que la situación del orden público del país se agrave por la incertidumbre de los miembros de la guerrilla sobre su futuro.